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¿Conoces qué es el síndrome de Heller?

El síndrome de Heller es una enfermedad rara que deriva en algunos retrasos en el desarrollo del lenguaje, la función social y las habilidades motrices.

El síndrome de Heller fue descrito por el educador austríaco Theodore Heller.
¿Conoces qué es el síndrome de Heller?

El trastorno o síndrome desintegrativo de la infancia, más conocido como síndrome de Heller, se refiere a una enfermedad rara que deriva en algunos retrasos en el desarrollo del lenguaje, la función social y las habilidades motrices.

Desgraciadamente, no hay una causa directa que explique la enfermedad. Hay quienes lo incluyen dentro del llamado trastorno del espectro autista junto con el autismo clásico, síndrome de Asperger y autismo atípico.

Afecta a los niños, porque suele surgir en la infancia, pero se da muestras de ello alrededor de los 2 años, pero puede surgir mucho después.

El síndrome de Heller fue descrito por el educador austríaco Theodore Heller en el año 1908. El educador usaba así la denominación de dementia infantilis para llamar a este síndrome.

Según la Universidad de Valencia, el trastorno desintegrativo infantil se asocia comúnmente con otras patologías neurológicas como los trastornos convulsivos y la esclerosis tuberosa.

Entre los síntomas que suelen pasar estos niños, destacan, como hemos señalado, muchos que se identifican también con el trastorno autista y el trastorno de Rett. Pero hay diferencias. Desde la Universidad de Valencia, las identifican en que cuando se habla de trastorno autista el desarrollo es normal hasta que alcanzan los 3 o 4 años. Durante el curso clínico, se produce un deterioro muy pronunciado de las capacidades.

Principales síntomas

La Universidad de Valencia describe algunos síntomas que suelen ser comunes en el síndrome de Heller. Uno de estos tiene que ver con la edad cuando se desarrolla, pues la actividad del niño es aparentemente normal durante los primeros dos años posteriores al nacimiento.

Luego se ve la ausencia de las habilidades adquiridas previamente en áreas como el lenguaje expresivo o receptivo, o las habilidades motoras. Es decir, que al principio sí hablan, pero tras los dos años de edad, más o menos, ello se va ralentizando y pueden desaprender o no avanzar en el camino.

A su vez, surgen anormalidades en áreas como la alteración cualitativa de la interacción social y alteraciones cualitativas de la comunicación.

Posibles tratamientos

No es nada fácil, pero cuando se detecta algo anormal desde que el niño es pequeño entonces debemos acudir al pediatra. El tratamiento pasa por terapias conductuales y de comunicación; tratamientos nutricionales y farmacológicos, según lo que dicte el médico.

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