Una vasca dicta sentencia sobre las mejores gildas de supermercado aunque les pone un pero
Las famosas gildas del País Vasco arrasan en Lidl y una joven explica cómo son
Gildas: el triunfo de la sencillez
Locos por las banderillas artesanas: las mejores gildas

Quienes viven en el País Vasco saben perfectamente que pocas cosas despiertan tanto debate como una gilda bien hecha. Es un pintxo sencillo y de sobras conocido, pero también uno de esos bocados que requieren equilibrio y un mínimo respeto a la tradición. Por eso llama la atención cuando alguien encuentra unas gildas de supermercado que merecen realmente la pena. Esa ha sido la misión, y la sorpresa, de la creadora de contenido @maidermoli, que ha arrasado en TikTok tras probar las gildas que vende Lidl.
En su vídeo muestra cómo recorre los pasillos en busca del producto, convencida de que quizá no lo encuentre porque mucho se ha hablado de estas gildas y en muchos de los supermercados de Lidl están agotadas, pero al final aparecen. Como enseña a cámara, sólo quedan dos envases, y por suerte puede comprar uno de ellos. Y una vez tienen sus gildas la joven vasca empieza la prueba. Abre el bote y genera esa expectación que sólo quienes aman este pintxo pueden entender. La sorpresa llega con primer bocado. Lo dice sin rodeos: «Un 20 de 10». Aun así, también apunta un pero claro y es que cuestan casi 4 € y traen solo 4 unidades. Buenísimas, sí, pero no especialmente baratas. Lo suficiente, sin embargo, para que miles de usuarios quieran saber si estas gildas de supermercado son realmente tan buenas como dice.
Una vasca dicta sentencia sobre las mejores gildas de supermercado
La tiktoker explica que estas gildas del Lidl no son la versión clásica, sino una interpretación más moderna y tal vez por ello, estén ganando tanta fama. En concreto, en el bote podemos encontrar cuatro gildas formadas por:
- Aceituna negra
- Aceituna verde
- Tomate seco
- Pepperoncini relleno de queso
No llevan anchoas ni piparras, ingredientes esenciales en la receta más purista, pero aun así el conjunto le parece espectacular. Ella misma lo define como «lo mejor que he probado en mucho tiempo”», algo que no suele escucharse cuando se habla de productos envasados. El picante suave, el sabor del tomate seco y la mezcla de aceitunas hacen que el resultado sea distinto al pincho tradicional, pero muy equilibrado. Es justo esta combinación la que sorprende a quienes han probado ya el producto.
La historia de la gilda
Antes de juzgar estas nuevas versiones, conviene recordar qué es una gilda auténtica y por qué es tan importante en el País Vasco. El origen de este pincho lo encontramos en Casa Vallés, un bar histórico de San Sebastián conocido por servir vino en sus primeros años. Entre un cliente y otro, surgió la idea de unir en un palillo aceituna, anchoa y piparra, una combinación tan afilada y directa que pronto se convirtió en un éxito local.
El nombre tampoco fue casual: se inspiró en la película Gilda, por aquello de ser «verde, salada y un poco picante», un guiño que encajó tan bien que terminó bautizando al pintxo para siempre. Con el tiempo, la gilda se extendió por todo Euskadi y hoy es imprescindible en cualquier barra que se precie.
La receta clásica sigue siendo la más venerada, pero la creatividad también ha abierto la puerta a versiones con queso, langostinos, huevo de codorniz, pulpo o pimientos rojos. Las empresas de encurtidos se han sumado al fenómeno y han llevado las gildas a los supermercados, algo impensable hace unos años y de ahí, a que se conozcan en toda España.
Entonces… ¿son las gildas del Lidl tan buenas como dicen?
Según @maidermoli, sí. La creadora lo deja muy claro en su vídeo: el sabor le parece «increíble» y la mezcla de ingredientes funciona sorprendentemente bien. El pepperoncini relleno de queso aporta un toque distinto, el tomate seco suma intensidad y las aceitunas equilibran toda la banderilla.
Ahora bien, hay dos matices importantes:
- No son gildas tradicionales. Quien espere la trinidad vasca (piparra, anchoa y aceituna) no la encontrará aquí.
- El precio puede echar para atrás a más de uno: 4 € por 4 piezas no es precisamente una ganga.
Pese a todo, la elección de la influyente vasca tiene su peso: si alguien que ha crecido entre barras donde la gilda es casi un símbolo dice que merece la pena, muchos consumidores están dispuestos a comprobarlo por sí mismos.
Más allá de la tradición: por qué estas versiones modernas funcionan tan bien
A veces lo que triunfa no es la fidelidad absoluta a la receta original, sino la capacidad de reinterpretarla sin perder su espíritu. Las gildas del Lidl no buscan reproducir la esencia donostiarra más pura, sino ofrecer una banderilla con picante ligero, contraste de texturas y un sabor que invita a repetir. Quizá por eso el vídeo se ha hecho viral. La gilda no es solo un pincho, sino un pequeño orgullo vasco. Y cuando alguien del propio territorio le da el visto bueno a una versión de supermercado, la conversación está servida.
@maidermoli Si te gustan las gildas tienes que probar estas!!!!!!🫱🏼🫲🏻✨ Son del Lidl y están INCREÍBLES⭐️ se ponen en mi top! #gildas #bilbao #recomendacion #parati #LiveOutlandish ♬ Rock and Roll Session – Canal Records JP