Sánchez está huyendo siempre

En lenguaje finolis parlamentario, se llamaría filibusterismo. En román paladino, se llama cobardía. Cobardía es las palabras que hay que colocar detrás de todas las actuaciones del presidente –todavía– del Gobierno, Sánchez. Pero es que en este caso concreto, y con referencia a los debates, mucho más. Ha boicoteados todos los debates. Intentó, y consiguió, no enfrentarse cara a cara con el líder de la oposición, con Casado, y lo consiguió. Trató de boicotear, y lo consiguió, vía la junta electoral central, donde tiene mucha más mano de la que parece, ese debate a cinco, que no le venía nada bien, y además tendría que enfrentarse a los más duros oponentes que hay ahora mismo en la política española. El señor Sánchez ha boicoteado la intención y la atención de todos los españoles, que están deseosos de saber qué hará en cosas fundamentales. Por ejemplo, ¿va a volver a pactar con los furiosos independentistas? ¿Va a volver a pactar con la gentuza que trata de llevar a España a un caos, a una salida absolutamente increíble? ¿Lo va a hacer o no lo va a hacer? Cada vez que alguno de sus monaguillos contesta esta pregunta, se sale por peteneras. Y él, cobardemente, huye. Está huyendo siempre. ¿Nos merecemos este presidente? ¿Va a ser presidente del Gobierno este señor? Por favor.

Lo último en Opinión