El PP dice ‘prou’ a Sánchez

Deuda Cataluña

El Partido Popular ha hecho lo correcto y no ha aceptado ser la coartada para que María Jesús Montero blanquee a su costa lo que es una nueva muestra del expolio fiscal separatista. La reunión del Consejo Fiscal y Financiera era un trágala para aprobar la hoja de ruta económica de Oriol Junqueras y Salvador Illa: hundir económicamente a España mientras Cataluña sigue ganando estructuras de Estado. Han dicho «prou» (basta) porque la tomadura de pelo es increíble. Ya está bien de pagar la incorporación de nuevos agentes de los Mossos d’Esquadra para expulsar a la Guardia Civil y a la Policía Nacional de Cataluña, asumiendo sus competencias en vigilancia del medio natural, servicio marítimo, puertos y aeropuertos, control de las fronteras…

La teórica condonación de la deuda del FLA es un nuevo impuesto a todos los españoles, porque la comunidad autónoma que más ha derrochado ha sido la Cataluña secesionista. Los sucesivos gobiernos separatistas catalanes que recurrieron a este fondo lo malgastaron en TV3, subvenciones para comprar a medios de comunicación, en embajadas en el exterior, en untar a un buen número de asociaciones adictas que se dedican a erradicar a la lengua española como lengua de uso social, en un sistema de inmersión lingüística que está destrozando la formación de varias generaciones de escolares o en aumentar la plantilla de unos Mossos d’Esquadra que se han convertido en una policía política. Para el separatismo catalán o vasco nunca falta dinero del Gobierno de Sánchez, para mejorar la asistencia sanitaria en Extremadura o la dependencia en Castilla y León sólo hay excusas.

Los presidentes autonómicos del PP son ignorados cuando piden que se establezca, de una vez, un sistema de financiación justo, y dejar atrás las sucesivas componendas que Sánchez y Montero establecen cada vez que necesitan los votos de ERC o Junts en el Congreso. Al Gobierno del PSOE no le interesa que los españoles tengamos los mismos derechos, sólo quiere usar las arcas públicas para comprar los votos en el Congreso que le mantengan en el poder. Nada más. Ya está bien de parches en forma de regalo presupuestario para la Generalitat de Cataluña. La vicepresidenta Montero, si fuera una dirigente política que piensa en el futuro de su país y no una sierva más de la corte del Faraón Sánchez, intentaría llegar a acuerdos con las comunidades gobernadas con el PP para crear un sistema de financiación autonómica justo.

Pero no será así. Montero, que ya está de retirada tras haberse anunciado que será enviada de vuelta a la Andalucía en la que tanto contribuyó a perpetuar su decadencia económica -decadencia que provocó el cambio político que representa Juanma Moreno-, no va a contradecir a Sánchez. Al contrario, tiene que hacerse perdonar a perpetuidad su sobreactuación durante el retiro espiritual de cinco días que hizo el líder del PSOE tras las actuaciones judiciales contra su enamorada. Se notó mucho que la todavía vicepresidenta quería ser califa en lugar del califa, y el marido de Begoña es implacable en estos casos. Montero se ha quedado para llevarle el maletín, y antes que buscar un acuerdo razonable preferirá pelearse a cara de perro con una docena de gobiernos autonómicos para que Sánchez le premie con una palmadita en la espalda. Será el gesto que los millonarios malcarados tienen con el servicio, porque nunca le va a perdonar su deslealtad.

Lo último en Opinión

Últimas noticias