Un inmigrante tendrá más fácil lograr un permiso de trabajo que un estudiante una beca en prácticas
Mientras el Ministerio de Economía exige a los becarios que aspiran a las ayudas en «programas de talento» que carezcan de antecedentes penales y no estar incursos en causas penales, el Gobierno de Pedro Sánchez permitirá una mera «declaración responsable» a los inmigrantes que se acojan a la regularización masiva, con la salvedad de que esta declaración responsable no tiene que ir acompañada de ninguna documentación que sirva como prueba. Y en el caso de que sus países de origen no certifiquen la existencia de ausencia de antecedentes penales, el Gobierno entenderá que el vacío es motivo suficiente de legalización.
O sea, que mientras a los jóvenes universitarios europeos se les exige para poder realizar prácticas en España no haber tenido causas con la justicia, a los inmigrantes se les permite regularizarse sin más requisito que una mera declaración sin necesidad de adjuntar documento probatorio alguno.
El real decreto que permitirá la regularización de 1,2 millones inmigrantes -según las estimaciones de la propia Policía Nacional- establece que si la persona extranjera «acreditase haber solicitado el certificado de antecedentes penales de las autoridades del país de origen o de aquel donde hubiera residido durante los últimos cinco años, y hubiera transcurrido un mes sin haberlo recibido, el Gobierno, previa solicitud al efecto, podrá recabar la información necesaria directamente de la autoridad del país correspondiente». Y, si transcurrido un mes no se recibe comunicación alguna, el interesado podrá presentar declaración responsable de inexistencia de antecedentes penales. En ese caso, se entenderá, a los efectos de esta disposición transitoria, que el interesado «carece de antecedentes penales en los citados países».
El Gobierno no realizará en ese caso comprobación alguna y dará por buena la declaración. En suma, que un joven universitario europeo que aspire a formarse en una empresa española tendrá muchos más problemas que un inmigrante para lograr su permiso de residencia y trabajo. Absurdo y discriminatorio. Puro progresismo.