Es como si los miembros de un jurado se van de copas con un testigo

Editorial senadores PSOE

Con la que está cayendo, lo ocurrido no deja de ser una anécdota, pero es a base de anécdotas de este tipo como podemos hacernos idea de la catadura moral de un partido que, visto lo visto, ha decidido aliviar su situación política entregándose a los placeres gastronómicos. Resulta que el número dos del PSOE en el Senado, Alfonso Gil, y otros dos compañeros del Grupo Socialista en la comisión de investigación de la Cámara Alta sobre el caso Koldo y sus ramificaciones estuvieron este miércoles en FITUR, en el stand de Paradores, de vinos y pinchos con Ricardo Mar, ex jefe de Gabinete del ex ministro José Luis Ábalos. Y en animada conversación, como revelan las imágenes que hoy publica OKDIARIO. Ricardo Mar compareció en el Senado para responder a las preguntas de los parlamentarios en relación con el caso, pero sus señorías socialistas no le pusieron en apuros, más bien todo lo contrario. No parece que el interés del socialismo vaya más allá de intentar que el escándalo de corrupción que ha llevado a la cárcel a sus dos ex secretarios de Organización no salpique a Pedro Sánchez, de modo que el PSOE se toma la comisión de investigación en la Cámara Alta como un trámite en el que esclarecer la verdad le importa una higa y todos sus esfuerzos pasan por preservar la figura de Pedro Sánchez, como si el escándalo fuera cosa de dos o tres socialistas que se desviaron de la rectitud moral de un partido que es ejemplo de honestidad política.

La imagen del compareciente con los parlamentarios del PSOE es como si los miembros de un jurado se fueran de copas con un testigo, algo que inhabilitaría de pleno su declaración por razones obvias. Pero les da exactamente igual. Si Pedro Sánchez tuvo una relación «anecdótica» con Koldo García y no era amigo de Ábalos ni de Cerdán, los senadores del PSOE para qué van a disimular.

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