El Brexit suma y sigue: ahora, España

El Brexit suma y sigue: ahora, España

La Primera Ministra May trata de suavizar lo inevitable y conseguir una salida pactada de la UE con la posibilidad de alargar plazos del 12 de abril al 22 de mayo; pero esto solo se trata de planteamientos políticos. Lo que resulta incuestionable es el coste económico que va a suponer para ambas partes, cuya cuantía dependerá de la mayor o menor “salida dura”.

Ya se ha comentado que Reino Unido (recordemos, Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda del Norte y la responsabilidad sobre las islas del Canal, Jersey y Guernsey, y la de Man), podría perder en términos de crecimiento medido según el PIB, pero también afectará como es obvio a las economías con las cuales ha compartido lazos económicos y comerciales. Para España, los cálculos estimados rondan el 0,5%, es decir la friolera de 6.041.240.000 de euros.

¿Y el Reino Unido? Para él supondrá una caída del 5,5% de su PIB con una depreciación de su moneda del 12%. Conforme a la macroeconomía ortodoxa, esta depreciación ayudaría a las exportaciones, sin embargo una caída tan abrupta tiene más efectos perversos que positivos: salida de capitales, es decir, de inversiones tanto financieras, buenas para los bancos, como de tipo empresarial; y también un incremento de la inflación como consecuencia de la pérdida de valor de la moneda, lo que agravaría, si cabe, la situación doméstica.

España queda por consiguiente perjudicada. Por un lado, un país que sale de la Unión Europea debería cobrar un precio al exterior: los aranceles. Por tanto las empresas verán un incremento en costes en un mercado, a priori atractivo, pero más caro que minora márgenes y beneficios.  Cada año, las empresas españolas comercian con el Reino Unido por un valor cercano a los 18.000 millones de euros. Y datos relevantes: Zara tiene en Reino Unido 80 tiendas que suponen 800 millones de euros de facturación, SEAT en torno a los 4.000 millones, y  uno de los productos emblemáticos españoles, el jamón, deba pagar 10,2 euros por cada cien kilogramos de este producto sin deshuesar que llegue a Reino Unido, afectando a grupos como Osborne y su marca 5J, con pérdidas superiores a los 300 millones de euros.

Sin embargo, hay otros sectores que también verán deterioradas sus cuentas: el sector bancario español concentra un 29,2% de sus préstamos del exterior en Reino Unido; de hecho es su mayor mercado internacional por volumen de negocio por delante de otras regiones como Latinoamérica o Estados Unidos; o el aéreo porque el gran peso de la industria aeronáutica británica le hace ser el mayor mercado de la Unión Europea y el tercero del mundo, solo superado por Estados Unidos y China.

Nos encontramos ante un asunto, la salida del Reino Unido de la UE, que no es tarea fácil por su gran influencia en el conjunto de la Unión. Piénsese que el gasto total de la Unión Europea en el Reino Unido es de 6.326 millones de euros, o que la contribución total del Reino Unido al presupuesto europeo supera los 10.000 millones. Lo que le hace sumamente importante como socio.

Por José Ramón Sánchez Galán, profesor finanzas en EAE Business School

 

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