Alguaciles alguacilados

Alguaciles alguacilados

Si Francisco de Quevedo fuera cronista político en el siglo XXI personalizaría sus alguaciles alguacilados en las figuras de Javier Ramos y Pilar Charro. A tenor de la correlación de los hechos que les desmenuza en exclusiva OKDIARIO, la actuación del rector de la Universidad Rey Juan Carlos y de su guardiana de las actas  es cuanto menos llamativa. Si el máster era falso —como todo hace indicar— Cristina Cifuentes tendrá que asumir responsabilidades. No obstante, no puede ser la única, ya que Ramos y Charro aún tienen que dar muchas explicaciones. Sólo cuando Cifuentes ha expresado su deseo de que se esclarezca una posible violación de la Ley de Protección de Datos ha reaccionado Pilar Charro. 

Hasta entonces nadie sabía que la secretaria general de dicha Universidad había denunciado el robo de su ordenador el día previo a que saltara toda la polémica con los estudios de posgrado de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Llama mucho la atención que dicho robo fuera denunciado apenas 24 horas antes de la publicación de la noticia. Si de verdad se produjo la sustracción de una información tan sensible, se entiende que la denuncia fue inmediata. Dando eso por hecho —que sería lo normal— resulta muy difícil de creer que esos datos acabaran siendo parte de un producto informativo con tan poco tiempo para comprobarlo y contrastarlo. Una serie de dudas que también rodean al rector Javier Ramos. 

Denota una actuación poco creíble el hecho de que mandara un acta falsa a Cristina Cifuentes por correo electrónico y 19 minutos después abriera una investigación sobre la falsedad de esa misma acta que él acababa de mandar como auténtica a la regidora autonómica. Un hecho revelador si tenemos en cuenta que la propia Cifuentes basó toda su versión en la fiabilidad de la misma. Algo que habla del estilo y del modus operandi de Javier Ramos. Esta manera de proceder exige explicaciones pormenorizadas de los dos trabajadores de la Universidad Rey Juan Carlos. Al final, tanto daño le está haciendo el celebérrimo máster a la institución como las dudas que genera el comportamiento de sus propios dirigentes.

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