Los expertos encienden las alarmas: especies invasoras y residuos comprometen el ecosistema más productivo de Panamá
El litoral pacífico de Panamá, con más de 1.700 kilómetros de extensión, concentra una parte esencial de la actividad económica y biológica del país.
Un diagnóstico ambiental elaborado en el marco del proyecto Pacífico Sostenible, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ejecutado por WWF Mesoamérica, advierte de un deterioro acelerado del llamado ecosistema más productivo de la región.
El informe identifica tres grandes presiones: contaminación, especies invasoras y sobreexplotación pesquera. Estas amenazas comprometen la sostenibilidad del Pacífico panameño y ponen en riesgo servicios ecosistémicos clave como la pesca artesanal y la conservación de hábitats marinos.
Contaminación y sobrepesca en el Pacífico panameño: aguas residuales, plásticos y presión pesquera
La contaminación en la franja costera procede de aguas residuales, escorrentía agrícola con químicos y acumulación de plásticos y residuos sólidos. Estos vertidos degradan la calidad del agua en puertos, zonas urbanas y áreas turísticas, según el estudio.
La presencia de metales pesados y agroquímicos añade un riesgo relevante para la biodiversidad y la salud pública. A ello se suma la presión derivada de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, que intensifica el agotamiento de los recursos marinos.
El informe subraya además que alrededor del 85% del pescado consumido en comunidades locales proviene de la pesca artesanal, lo que incrementa la vulnerabilidad social del sistema.
Especies invasoras en el ecosistema más productivo de Panamá: impacto en manglares y arrecifes
Uno de los aspectos más preocupantes del diagnóstico es la expansión de especies invasoras en Panamá introducidas por el tráfico marítimo internacional, principalmente mediante el agua de lastre o adheridas a los cascos de los buques.
Entre los casos más relevantes destaca la ascidia Didemnum perlucidum, detectada en el Golfo de Chiriquí, con capacidad para desplazar corales y alterar el equilibrio del hábitat marino.
También se han identificado moluscos como Anomia peruviana y Saccostrea sp., además del cangrejo Rhithropanopeus harrisii y diversos parásitos que afectan a peces y crustáceos.
Estos organismos están comprometiendo ecosistemas estratégicos como manglares y arrecifes, esenciales para la reproducción y sostenibilidad de la vida marina en el Pacífico panameño.
Hacia una economía azul en Panamá: medidas para proteger el ecosistema más productivo del Pacífico
El informe plantea reforzar la gobernanza marina y mejorar la gestión de residuos y aguas residuales como medidas prioritarias para frenar el deterioro ambiental.
Asimismo, se propone avanzar hacia una economía azul que permita compatibilizar crecimiento económico y conservación de los recursos marinos. Panamá forma parte del Gran Ecosistema Marino del Pacífico Costero Centroamericano (GEM-PACA), lo que exige coordinación regional con países que se extienden desde México hasta Ecuador.
El objetivo es garantizar la sostenibilidad de un sistema ecológico importante para la seguridad alimentaria y el equilibrio ambiental de toda la región.
La situación del Pacífico panameño exige mayor fiscalización, inversión en monitoreo marino, fortalecimiento comunitario y cooperación internacional para reducir impactos ambientales acumulativos, mejorar la trazabilidad pesquera y promover prácticas sostenibles que protejan la biodiversidad costera y aseguren la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático en la región afectada y zonas cercanas.
Temas:
- Curiosidades
- Naturaleza
- Panamá