Los científicos no dan crédito: nacen 3 crías de esta especie en peligro de extinción en un zoo de Canarias
Tres nuevas crías de lémures nacieron en Loro Parque de Canarias
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La recuperación de especies amenazadas es algo de suma importancia y aunque avanza de forma lenta, lo cierto es que se van alcanzando logros, tal y como ha ocurrido, con el nacimiento de tres crías de una especie en peligro de extinción en Loro Parque de Canarias. En muchos casos, la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal continúan empujando a animales emblemáticos al borde del colapso, y los programas de reproducción controlada se han convertido en una de las pocas herramientas capaces de revertir esa tendencia. Por ello, cada nacimiento cuenta, ya que detrás de cada uno hay años de trabajo científico, ajustes ambientales y una vigilancia constante tal y como ha ocurrido en este caso que ahora te detallamos.
Cuando se trata de un animal o especie en peligro de extinción, cualquier éxito reproductivo es una noticia que los equipos conservacionistas celebran como una pequeña victoria global. No sólo por el número, sino por lo que significa, ya que estamos hablando de una genética que se conserva, comportamientos que se mantienen y esperanza para especies cuya presencia en la naturaleza disminuye año tras año. Con esa perspectiva, cobra especial relevancia lo que acaba de ocurrir como decimos en Canarias, ya que hace tan sólo unos meses, se produjo el nacimiento de tres crías de lémur de cola anillada en Loro Parque, que se han mantenido desde entonces en perfecto estado y se encuentran plenamente integradas en su grupo familiar.
Nacen 3 crías de esta especie en peligro de extinción
Los tres alumbramientos se produjeron en un corto intervalo de tiempo y dentro de grupos reproductores cuidadosamente gestionados. Dos de las crías llegaron en abril del año pasado y otra en marzo, y desde el primer momento se mantuvieron aferradas al cuerpo de sus madres, un comportamiento esperado en el lémur de cola anillada, cuya estructura social depende en gran medida del vínculo materno en las primeras etapas de vida. Los cuidadores destacaron que la evolución fue buena desde el primer momento y que las crías ya han explorado el entorno inmediato sin separarse demasiado del grupo.
«El éxito en la reproducción del lémur de cola anillada demuestra nuestro compromiso con la protección de especies amenazadas y la capacidad de nuestras instalaciones para favorecer su bienestar», explica Wolfgang Kiessling, presidente y fundador del grupo. Según detalla, el centro participa desde hace años en programas internacionales que buscan asegurar la continuidad de esta especie icónica de Madagascar.
Una especie que lucha por mantenerse a flote
El lémur de cola anillada suele aparecer en cualquier imagen que se asocie a Madagascar. Es fácil reconocerlo por la cola a franjas y ese comportamiento curioso que siempre llama la atención. Pero la realidad que enfrenta en su país dista mucho de esa postal. Sus bosques disminuyen año tras año y eso deja a los grupos cada vez más arrinconados. Gran parte del territorio donde vivía se ha ido perdiendo por la tala para obtener carbón vegetal y por la expansión agrícola, un problema que los investigadores llevan tiempo señalando.
A ese escenario se suma otro frente: el comercio ilegal. Muchos ejemplares jóvenes son capturados para venderlos como mascotas, algo que afecta directamente a la estabilidad de las poblaciones. De ahí que la UICN lo tenga catalogado como especie vulnerable y no descarte que la situación empeore si no se frena esta tendencia. En este punto, los proyectos de reproducción en centros especializados cobran peso. No sólo ayudan a mantener una reserva genética, sino que permiten que crías como las nacidas en Canarias crezcan en condiciones adecuadas y con comportamientos propios de la especie, algo esencial si se quiere garantizar su futuro a largo plazo.
Más nacimientos y un patrón que se repite
Lo ocurrido con los lémures no es un caso aislado. En los últimos meses también han nacido dos titíes león dorado y una cría de orca en el mismo Loro Parque, señales de que los programas de reproducción del centro están funcionando. El personal técnico explica que estos resultados llegan cuando se combina un grupo bien estable, un entorno adecuado y una supervisión constante. En el caso de los lémures, ese seguimiento diario y un ambiente que reproduce lo esencial de su hábitat parecen haber sido decisivos.
Un impulso para la conservación y un mensaje global
Cada nacimiento de una especie en peligro de extinción es mucho más que una estadística. En este caso, las tres crías de lémur de cola anillada representan una esperanza renovada para el futuro de la especie y confirman el papel que desempeñan los centros dedicados a la protección de fauna silvestre. Al final, la conservación es un trabajo que se reparte entre muchos actores. Lo que ocurre en Madagascar es decisivo, pero también lo son los esfuerzos que se hacen lejos de allí, en centros que mantienen vivos a animales cuya situación en libertad es cada vez más complicada tal y como ha ocurrido en Loro Parque de Canarias.