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¿Por qué entrenar a tu perro con recompensas en lugar de gritos?

El refuerzo positivo es fundamental en el adiestramiento de nuestros perros. ¿Por qué deberías entrenar a tu perro con recompensas en vez de gritos?

Refuerzo positivo en perros
Recompensas en la educación de tu perro

Los perros son animales obedientes, pero tienen su personalidad propia. Esta ‘autonomía’ los lleva eventualmente a no seguir las órdenes que reciben de parte de sus dueños. El debate sobre cuál es el mejor método de enseñanza parece una historia sin fin. Hay quienes defienden la postura de la recompensa, premiando los comportamientos que más gustan de la mascota, el conocido refuerzo positivo. Otros consideran que el camino ideal es a través de la disciplina, con el reforzamiento negativo y el castigo positivo. Más allá de las controversias y las discusiones, cada vez hay menos dudas que para entrenar a tu perro, el cariño y el respeto son valores fundamentales.

El entrenamiento con refuerzo positivo, con el simple hecho de retribuir una buena acción con una recompensa, refuerza en el can una conducta adecuada. Enseñar al animal a través del castigo solo produce estrés y da lugar a animales muy miedosos, que temen hasta de su propia sombra.

Gritos y regaños: sinónimo de malos tratos

Está más que demostrado que el llamado refuerzo negativo causa serios daños a nivel mental en el animal. Los objetivos de hacerse entender a través de estos métodos suponen un precio muy alto para el bienestar y la salud del can. Al gritar al perro o regañarlo con mucha contundencia, es poco lo que aprende y mucho lo que aumentan los niveles de terror y angustia. Refuerzo positivo perro

La forma de actuar de los dueños afecta siempre el estado de ánimo de la mascota, tanto para bien, como para mal. Para un perro doméstico, su dueño humano es lo más importante. Lo considera parte de su manada y ellos necesitan saber quién es el líder. Un estatus que no tiene porqué imponerse ‘a las malas’. La autoridad no tiene que ir de la mano con maltratar.

Los perros entrenados con castigos sufren y experimentan ansiedad por separación, trastornos y estrés. A diferencia de aquellos que se benefician de la paciencia, el cariño y la comprensión por parte de sus amos.

Refuerzos negativos positivos

La sola frase ya encierra una paradoja. En líneas generales, entrenar a tu perro a través de refuerzos negativos consiste en eliminar un estímulo desagradable o molesto para remarcar una conducta adecuada. La cuestión está en que, para poder aplicar esta política, primero hay que generar de forma artificial el elemento discordante. O lo que es lo mismo, hay que maltratar de manera premeditada al animal.

El ejemplo clásico de este tipo de adiestramiento es la utilización de collares eléctricos. Accesorios que emiten descargas cuando el can empieza a ladrar sin parar y que cesan una vez se apagan los ladridos.Ir a recoger la pelota

Lo anterior supone un maltrato de varias maneras. En primer lugar, a nivel físico. Aunque el daño más dramático, lo que para muchos no es importante y en todo caso, representa un daño menor, se produce a nivel emocional. Castrar de esta forma una acción tan esencial y natural en un perro como ladrar, genera desequilibrios imperceptibles y potencialmente trágicos. Así como cuadros de depresión severa.

Los beneficios de entrenar a tu perro en positivo 

La regla básica de los entrenamientos en positivo consiste en destacar (y premiar) exclusivamente el comportamiento que se quiere reforzar en la mascota. Con este tipo de prácticas la tasa de agresión se reduce a cero. Se obtiene mayor atención y más obediencia durante el adiestramiento. Además, todo resultará en una experiencia agradable y placentera para el animal, una experiencia que querrá repetir una y otra vez.

La educación en positivo permite entrenar a tu perro para que aprenda las normas básicas del hogar de manera sencilla. Con refuerzos de comidas, juegos y caricias, llevados a cabo no solo por el dueño, sino por todos los miembros de su núcleo familiar.

Trucos sencillos para entrenar a tu perro con refuerzos positivos

En primer lugar, se recomienda utilizar premios pequeños. Ya sean golosinas, frutas, trozos de carne, salchichas o galletas hechas en casa. Lo importante es alentar a través de palabras afectivas, y no solo con comidas, el buen comportamiento.

Es igual de importante utilizar comandos cortos, preferiblemente de una sola palabra, para incentivar las acciones que debe realizar el animal. Como, por ejemplo: sit, ven, stop, arriba, entre otros.

Por último, pero no menos importante, las sesiones de entrenamiento tienen que ser cortas y divertidas. Los juegos y las actividades lúdicas son esenciales para que los perros domésticos no asocien las órdenes que reciben con situaciones desagradables. Es fundamental aprovechar el tiempo, tanto para que aprenda a seguir instrucciones como para fortalecer el vínculo con la mascota.

El secreto de todo buen entrenamiento

El entrenamiento basado en recompensas te ayudará siempre a fortalecer el lazo que existe entre tu mascota y tú. Nunca olvides que lo importante es tu amor por él, que lo respetes y que lo valores como tu amigo de cuatro patas.

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