AEMET

Hace 140 años un tornado arrasó Madrid, ahora la AEMET confirma las posibilidades de que se repita

tornado Madrid
Blanca Espada

En Madrid que ha sufrido fenómenos meteorológicos como la todavía recordada Filomena, no es habitual mirar al cielo pensando en tornados, sin embargo es algo que ocurrió hace 140 años, cuando un tornado cruzó varias zonas de la capital y dejó un rastro de daños que, visto con perspectiva, sigue llamando la atención y cuidado que podría repetirse.

El aniversario se ha cumplido estos días y ha servido para rescatar aquel episodio de 1886. No es una historia muy conocida, pero los datos que se recopilaron en aquel momento fueron de viento muy fuerte, tormentas intensas y, en medio de todo eso, un fenómeno que no encaja con la idea que solemos tener del clima en el interior de la Península. A partir de ahí surge la pregunta que se repite cada vez que se recuerda: si ya pasó una vez, ¿podría volver a ocurrir? Desde AEMET no lo niegan, pero tampoco lo ven como algo cercano. Puede suceder, sí, pero no es lo esperable.

La AEMET confirma las posibilidades de que se repita un tornado en Madrid

El tornado de hace 140 años en Madrid, se formó en la zona de Carabanchel Alto y fue avanzando hacia el nordeste. No fue algo puntual que afectara a una calle concreta y desapareciera sino que recorrió varios kilómetros, entre 12 y 18 según las estimaciones, y en algunos puntos alcanzó bastante anchura.

Eso explica que los daños no se concentraran en un solo lugar. Afectó a distintas áreas de la ciudad, con edificios dañados, estructuras afectadas y árboles arrancados. En el entorno del Retiro y el Jardín Botánico se registraron algunos de los destrozos más visibles. En el Botánico, de hecho, se perdieron árboles antiguos que no resistieron la fuerza del viento de modo que podemos hacer una idea de la intensidad que pudo tener el fenómeno en su momento.

Sin avisos y con consecuencias importantes

En cuanto a víctimas, no hay una cifra única, algo que por otro lado es habitual cuando se habla de episodios tan antiguos. Aun así, las estimaciones coinciden en que hubo decenas de fallecidos y más de un centenar de heridos, aunque hay que situarse en el contexto. En 1886 no existía nada parecido a los sistemas de aviso actuales sino que todo ocurrió sin margen de reacción, lo que hizo que el impacto fuera mayor.

Y aunque hoy hay más medios, conviene recordar que los tornados siguen siendo difíciles de anticipar. Son rápidos, muy localizados y pueden formarse en cuestión de minutos.

Por qué no es algo que se repita con frecuencia

En España sí hay tornados, aunque no lo parezca. Lo que pasa es que la mayoría son pequeños y muchas veces ni siquiera se detectan si no afectan a zonas pobladas. En la costa mediterránea aparecen con más frecuencia, sobre todo hacia el final del verano o en otoño. En el Atlántico también se dan en ciertas épocas.

En el interior, como en Madrid, son menos habituales. Pero cuando se dan, pueden ser más intensos. Suelen estar ligados a situaciones muy concretas, con tormentas fuertes, aire inestable y cambios bruscos en el viento. Eso es lo que ocurrió en 1886. No fue un día normal, sino uno de esos en los que se juntan varios factores poco comunes.

¿Podría volver a pasar?

La respuesta no es un sí o un no claro ya que los meteorólogos hablan de «recurrencia», que viene a ser el tiempo que puede pasar hasta que algo similar vuelva a suceder. En este caso, se trataría de plazos largos. Varias décadas, incluso más. Por eso no se considera algo probable a corto plazo.

Aun así, tampoco se puede descartar completamente, teniendo en cuenta que el clima no funciona de forma exacta y hay fenómenos que, aunque raros, terminan apareciendo.

Un fenómeno difícil de medir incluso hoy

Otro punto que subrayan desde AEMET es lo complicado que resulta estudiar estos episodios. Los tornados son fenómenos de pequeña escala si se comparan con otros, y eso dificulta su seguimiento. Incluso ahora, con más tecnología, no siempre es fácil medir con precisión las rachas de viento o saber exactamente cómo se ha formado.

En el caso del tornado de Madrid, los expertos han reconstruido su intensidad a partir de los daños. Según esas estimaciones, podría haber alcanzado una categoría EF3, lo que implica vientos por encima de los 200 kilómetros por hora.

Un episodio que no encaja, pero que ocurrió

Madrid no es una ciudad asociada a tornados, y seguramente por eso este episodio sigue sorprendiendo cuando se recuerda. No encaja con la idea que se tiene del clima en la capital. Lo más probable es que no se repita algo igual en mucho tiempo. Pero el hecho de que ocurriera una vez hace que la posibilidad, aunque remota, siga estando sobre la mesa. Y eso, al final, es lo que hace que cada cierto tiempo vuelva la misma pregunta.

Lo último en España

Últimas noticias