La vida de Enrique Ponce ha cambiado mucho desde que decidió alejarse de los ruedos, pero hay algo que permanece: algunas de las propiedades que han marcado sus años más importantes. Entre ellas destaca La Cetrina, una espectacular finca situada en Navas de San Juan, en Jaén, que durante décadas fue uno de los grandes refugios del torero y su familia y que ahora tiene una nueva vida como escenario de bodas y celebraciones privadas.