Emilio Gutiérrez Caba recupera su piso tras cuatro años de batalla y el proceso de desahucio de su ex: «No estoy satisfecho ni contento»
Emilio Gutiérrez Caba recuperará la vivienda de Madrid tras más de cuatro años de batalla judicial con su ex pareja
Ambos han alcanzado un acuerdo que contempla que ella abandone el inmueble
El actor, que siempre ha negado haber donado la vivienda, ha reconocido el desgaste del proceso

Emilio Gutiérrez Caba ha puesto punto final a uno de los capítulos más complejos de su vida personal. El actor, de 83 años, recuperará finalmente la vivienda de Madrid que durante cerca de dos décadas ha sido el hogar de su expareja, Mónica Medina, después de más de cuatro años de enfrentamiento judicial. Ambos han alcanzado un acuerdo en los tribunales que contempla la salida de la psicóloga del inmueble, aunque el conflicto sobre si el piso fue realmente un regalo nunca ha llegado a resolverse mediante sentencia. Una batalla que ha generado versiones enfrentadas, declaraciones públicas y un importante desgaste para ambos y que ahora encara su recta final con una sensación compartida de que nadie parece haber salido completamente satisfecho del conflicto.
El propio Emilio Gutiérrez Caba se ha pronunciado sobre el acuerdo y sus palabras dejan claro que, para él, el desenlace está muy lejos de ser motivo de celebración. El intérprete ha reconocido que los años de litigios han tenido un enorme peso en su vida. «Han llegado a un acuerdo y ya está. Y terminando el asunto, 4 años y 3 meses de la vida. No se me va a olvidar», ha asegurado. El actor ha querido alejarse además de cualquier lectura de victoria o derrota entre las dos partes: «No se puede decir que estoy satisfecho ni contento. Estoy, simplemente. No es una victoria sobre nadie ni una derrota. Es la vida, sencillamente la vida». Unas palabras con las que da por cerrado un conflicto que se ha prolongado durante más de cuatro años y que, pese al acuerdo alcanzado, ha dejado una profunda huella.

El origen de la disputa se remonta a la decisión del actor de reclamar la vivienda que figura a su nombre y en la que Mónica Medina llevaba viviendo aproximadamente dos décadas. La psicóloga defendía una versión muy diferente de la situación. Según ha mantenido desde el comienzo del conflicto, durante los años en los que fue pareja de Emilio, este le habría asegurado que la vivienda era suya, interpretando aquella entrega como una donación verbal. Sin embargo, esa supuesta donación nunca llegó a formalizarse documentalmente y el actor siempre ha negado que el inmueble fuese un regalo. De este modo, ambas partes han defendido durante años posiciones completamente distintas sobre el origen de la propiedad y sobre el derecho de Mónica a continuar residiendo en ella.
La ex pareja del intérprete también ha puesto sobre la mesa el papel que ella habría desempeñado durante todos estos años en el mantenimiento del inmueble. Su abogada, Carmen Costa, explicó en su momento que Mónica había asumido numerosos gastos relacionados con la vivienda y que, además, durante años había actuado públicamente como si fuera su titular. «Ella en todo momento ha tenido apariencia de titular de esa vivienda», señalaba la letrada, apuntando que su representada acudía a las juntas de propietarios, votaba y se hacía cargo de diferentes gestiones. Según la versión de su defensa, Mónica pagaba la comunidad de propietarios, las facturas y otros recibos, además de haber invertido una cantidad importante de dinero en reformas y mejoras de la casa.

De hecho, durante el proceso se llegó a señalar que Mónica habría destinado más de 200.000 euros a diferentes gastos vinculados al inmueble, entre ellos reformas, mejoras, IBI y comunidad. Su defensa también planteó la posibilidad de la usucapión como parte de sus argumentos. Todo ello formaba parte de una estrategia jurídica con la que la psicóloga trataba de defender su posición frente a la reclamación del actor. Sin embargo, finalmente ambas partes han optado por alcanzar un acuerdo y poner fin al procedimiento sin esperar a que se dictase una resolución judicial que determinase quién tenía razón respecto a la supuesta donación.
Mónica Medina ha confirmado que abandonará finalmente la vivienda y que el acuerdo alcanzado contempla su salida del inmueble. En sus declaraciones tras acudir a los juzgados, la psicóloga tampoco escondió el desgaste que le ha provocado esta situación. «Me voy al destierro», afirmó, explicando que su decisión también estaba relacionada con el impacto que el conflicto había tenido sobre ella. Medina ha defendido durante todo este tiempo que su versión no ha cambiado y que se marchará de una casa que durante muchos años consideró su hogar. Incluso aseguró que dejaría el inmueble en buenas condiciones y lanzó un mensaje dirigido al actor: «Te lo voy a dejar estupendo. Espero que lo disfrutes y siento haber confiado en ti».
El final de esta historia llega, por tanto, con dos protagonistas que han expresado sentimientos alejados de la celebración. Emilio Gutiérrez Caba recuperará una vivienda que siempre ha defendido que era de su propiedad, pero admite que los cuatro años y tres meses de litigios son algo que no olvidará. Mónica, por su parte, dejará atrás el inmueble en el que ha vivido durante cerca de dos décadas y ha manifestado públicamente su desacuerdo con el desenlace.