Sánchez e Iglesias tiemblan: denuncian a dos ministros en Francia por no actuar a tiempo contra el coronavirus

Edouard Philippe
El primer ministro francés, Edouard Philippe (Foto: AFP).

Aunque ahora la prioridad es salvar vidas y frenar el avance de la pandemia, llegará el momento de exigir responsabilidades penales por los más de mil muertos registrados hasta ahora en España a causa de la epidemia del coronavirus.

España puede seguir así los pasos de Francia, donde tres médicos han presentado una denuncia contra el primer ministro, Edouard Philippe, y la ex ministra de Sanidad Agnès Buzyn, por no haber tomado medidas a tiempo para detener la epidemia de Covid-19.

La denuncia ha sido presentada, en representación de un grupo de ciudadanos afectados, ante el Tribunal de Justicia de la República (CJR), el órgano competente para juzgar los actos cometidos por miembros del Gobierno francés en el ejercicio de sus funciones, según informó el jueves el diario Le Monde.

Los tres médicos que firman la demanda –Philippe Naccache, Emmanuel Sarrazin y Ludovic Toro– sostienen que tanto el primer ministro Philippe como la ex ministra de Sanidad «eran conscientes del peligro y tenían los medios de acción, que sin embargo decidieron no ejercer» .

«Un enemigo invisible y evasivo»

En su denuncia han incluido las declaraciones realizadas por la ex ministra Agnes Buzyn al diario Le Monde, en las que asegura que en enero advirtió al primer ministro sobre la gravedad de la epidemia del coronavirus y le avisó de que «las elecciones municipales probablemente no podrían celebrarse «.

Francia celebró el pasado fin de semana la primera vuelta de sus elecciones municipales con un récord de abstención: apenas participaron el 45% de los votantes. Tan sólo 24 horas después, el presidente de la República, Emmanuel Macron, canceló la segunda vuelta de los comicios y anunció drásticas medidas para frenar el coronavirus: decretó 15 días de cuarentena (que probablemente habrá que prorrogar, como en España) y el cierre de sus fronteras.

En ese momento, Francia alcanzaba los 6.633 casos de contagio y 148 muertes por coronavirus. «Estamos en guerra, en una guerra sanitaria. No luchamos contra un Ejército ni contra una nación, pero el enemigo está ahí, invisible y evasivo, y avanza. Esto requiere nuestra movilización general», declaró Macron en un discurso televisado.

Sin embargo, los tres médicos que han presentado la denuncia sostienen que, ya el pasado mes de enero, el Gobierno francés tenía datos suficientes para aconsejaban prohibir todos los eventos masivos y aplicar medidas de confinamiento, lo que hubiera permitido salvar decenas de vidas.

Las ministras infectadas en el 8M

En España (donde este viernes se han superado las mil muertes por coronavirus), no sería muy difícil reunir las evidencias necesarias para demostrar ante los tribunales la responsabilidad penal del Gobierno de Pedro Sánchez, que autorizó y promovió las manifestaciones feministas del 8M, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea ya pedían que los Gobiernos cancelaran cualquier acto de participación masiva.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias, Fernando Simón, ha reconocido en rueda de prensa que el domingo 8M a las 2 de la tarde ya conocía que la epidemia estaba totalmente fuera de control, pese a lo cual los dos partidos que forman el Gobierno, PSOE y Podemos, siguieron llamando a participar masivamente en las manifestaciones feministas.

En aquel momento, España ya llevaba más de 10 muertos por coronavirus, aunque el Ministerio de Sanidad dejó de contabilizar la cifra de afectados durante el fin de semana, para ocultar los riesgos. En los diez días que han transcurrido desde el 8M, la cifra de muertos por coronavirus ya supera las mil personas y España ya es el país en el que más rápido crece la epidemia. Con el principal foco de infección en Madrid, donde la manifestación feminista superó las 100.000 participantes.

Tanto la mujer del presidente Pedro Sánchez, Begoña Gómez, como las ministras Irene Montero y Carolina Darias, que también participaron en la manifestación, se encuentran infectadas por coronavirus, por lo que todo indica que el contagio entre las asistentes a las marchas feministas pudo ser masivo. Desde aquel momento, el crecimiento de la epidemia en España ha sido exponencial.

Sánchez no hizo nada en un mes

Aquel mismo domingo se celebraron otros eventos con menor participación, como el Congreso de Vox en Vistalegre y partidos de fútbol con las gradas repletas de público en toda España. El Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias evitó suspender todos estos eventos pero, apenas 24 horas después, reconoció que la situación de la epidemia era crítica y comenzó a poner sobre la mesa las primeras medidas de confinamiento. Demasiado tarde para las más de 1.000 personas que ya han perdido la vida por el coronavirus en España.

Durante las cuatro semanas posteriores a la primera muerte por coronavirus (registrada el 13 de febrero en un hospital de Valencia), el Ministerio de Sanidad se limitó a aconsejar a los ciudadanos que se laven las manos. No hizo acopio de mascarillas (que ha comenzado a incautar ahora a empresas privadas) ni compró test de detección de la enfermedad, por lo que todavía hoy sólo se pueden realizar a las personas que presentan síntomas graves.

A lo largo de los últimos días, Podemos ha intentado tapar su responsabilidad en estos hechos dirigiendo ataques contra la sanidad madrileña y convocando una cacerolada contra el Rey Felipe VI. Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez ha convertido la epidemia en una gran campaña publicitaria en la que promete un «escudo social» a los trabajadores que se vean afectados por los efectos económicos del coronavirus.

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