Carlos III se desentiende de su hermano Andrés: está dispuesto a ayudar a la Policía en el ‘caso Epstein’
El ex príncipe está siendo investigado por sus vínculos con el pedófilo Jeffrey Epstein

El Palacio de Buckingham ha informado este lunes de que el rey Carlos III está dispuesto a colaborar con la Policía si las autoridades deciden contactar a la familia real británica respecto a las nuevas y graves acusaciones que afectan a su hermano, Andrés Mountbatten-Windsor (antes conocido como príncipe Andrés), por sus presuntos lazos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Según el comunicado oficial de Buckingham, el monarca ha expresado en repetidas ocasiones —tanto de palabra como mediante medidas excepcionales— su profunda inquietud ante las revelaciones que siguen surgiendo sobre el comportamiento de su hermano.
El palacio subraya que las acusaciones concretas deben ser respondidas directamente por Andrés Mountbatten-Windsor. Sin embargo, en caso de que la Policía de Thames Valley se ponga en contacto con ellos, la Casa Real británica está preparada para prestarles el apoyo que sea necesario, tal como sería de esperar en estas circunstancias.

Además, el portavoz reitera que tanto el rey como la reina Camilla mantienen su solidaridad y pensamientos con todas las víctimas de cualquier tipo de abuso.
Por ahora, las autoridades no han realizado ninguna consulta formal a miembros de la familia real británica en relación con las recientes informaciones sobre supuestas filtraciones de datos confidenciales que Andrés habría compartido con Epstein durante su etapa como enviado especial británico para asuntos comerciales e inversión.
Carlos III teme los vínculos de Andrés con Epsein
Esta decisión de Carlos III sobre su hermano Andrés por el caso Epstein llega poco después de que los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, manifestaran públicamente por primera vez su gran preocupación por las nuevas evidencias que han salido a la luz en torno al caso.
La declaración representa otro esfuerzo del rey Carlos III por marcar distancia clara respecto a su hermano, tras decisiones previas como la retirada de todos sus títulos reales y honores —incluido el de príncipe— a causa de las continuas pruebas, correos electrónicos y fotografías que lo relacionan con la red de Epstein.