Dulces

Parecen otra cosa, pero es uno de los mejores postres de carnaval de España y solo lo hacen en un pueblo gallego

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Recreación de un plato de periquitos de Carnaval.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

En carnaval, al igual que en otras festividades, la comida ocupa un lugar central. Va unida a la fiesta, al color, a los disfraces y al ruido que acompaña esos días. Se come de pie, se comparte y, dentro de esa tradición, destacan postres con recetas ligadas a cada pueblo que aparecen en esa época.

En Galicia hay un dulce que destaca por encima del resto y se hace en una localidad concreta. Es de esos dulces que atrapan desde el primer bocado. Uno no basta, dos saben a poco y tres ya parecen lo mínimo. Al final, no es raro que alguien acabe llevándose la bandeja entera.

Este es uno de los mejores postres de Carnaval y sólo se hace en este pueblo gallego

Se llaman periquitos de Carnaval y nacen en Ordes, en la provincia de La Coruña. Durante el Entroido, las panaderías del pueblo trabajan sin descanso, ya que no se habla de docenas ni de encargos pequeños, sino de kilos y kilos que desaparecen cada fin de semana.

A simple vista engañan. Son pequeños, finos y muy discretos. Al morderlos, la historia cambia. Crujen, saben a anís y a limón, y dejan ese rastro de azúcar que empuja a repetir. La receta tradicional usa manteca de vaca, un detalle que marca la diferencia frente a otros dulces de Carnaval más conocidos en Galicia.

Conviene no confundirlos con los periquillos de Zamora. Comparten nombre y aroma, pero poco más. Los de Ordes se estiran, se anudan y se fríen finos.

Cuál es la historia de los periquitos de Carnaval

Como ocurre con otros dulces de estas fechas, la receta surgió para aprovechar lo que había antes de la Cuaresma: huevos, harina, azúcar y grasa. Durante décadas, las familias de Ordes, Frades y Mesía los prepararon en grandes cantidades para recibir visitas.

El nombre de periquito no se debe a ninguna historia concreta ni a un personaje, sino a que en la zona siempre se ha usado esa palabra para referirse a cosas pequeñas y ligeras. Este dulce es pequeño, se come sin pensar y desaparece de la bandeja en un momento.

Los niños los adoran. Son pequeños, se comen de un bocado y no manchan demasiado. Es una actividad ideal, ya que pueden ayudar a estirar la masa, a hacer los rulos y a darles forma de lazo.

Cómo hacer periquitos de Carnaval en casa

La receta no tiene misterio, pero sí exige cuidar el grosor y el aroma. Ahí está la diferencia entre un periquito normal y uno que vuela de la bandeja.

Ingredientes:

  • 3 huevos.
  • 100 g de azúcar.
  • 50 g de manteca de vaca.
  • Un chorro de anís.
  • Ralladura de 1 limón.
  • 1 sobre de levadura química.
  • Harina.
  • Aceite para freír.
  • Azúcar para rebozar.

Preparación:

  • En un bol amplio, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee.
  • Añade la manteca derretida, el anís y la ralladura de limón. Mezcla bien.
  • Incorpora la levadura y ve añadiendo la harina poco a poco, sin prisa, hasta obtener una masa elástica que no se pegue a los dedos.
  • Tapa la masa con un paño y déjala reposar unos 30 minutos. Después, toma pequeñas porciones, estíralas en rulos finos y dales forma recta o de lazo, según prefieras.
  • Fríe en abundante aceite caliente. Se doran rápido, así que conviene no apartar la vista. Sácalos cuando estén bien dorados, escúrrelos y, aún calientes, rebózalos en azúcar.

Cuanto más fino el rulo, mejor el resultado. Crujiente por fuera, ligero por dentro. Y eso sí, hay que tener cuidado al comerlo, porque empiezas con uno y terminas contando cuántos quedan.

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