EXTRAÑA ESCALA

El PP pregunta por la presencia en La Coruña del avión libio usado por Maduro para sacar oro de Venezuela

El Gobierno no ha dado información alguna sobre la escala en España de este avión y sus cinco ocupantes camino de Conakry

El avión ha sido usado por Haftar para visitar a Maduro y suele volar a los países del África subsahariana que trafican con oro

La ONU investiga si Haftar media con Irán para importar gasolina a Venezuela sorteando las sanciones de EEUU

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El general Haftar y el avión usado por Maduro para sacar oro de Venezuela

El Partido Popular ha presentado en el Congreso varias preguntas al Gobierno requiriendo información sobre la presencia en España, el mes pasado, del avión del general rebelde libio, Khalifa Hatfar. La presencia de este avión, matrícula P4-RMA, está siendo investigada por los servicios de Información e Inteligencia españoles. El avión que usa el rebelde Haftar, un Dassault Falcon 900, es bien conocido por sus «múltiples» usos: desde el transporte de cargas de todo tipo al traslado, según diversos medios, de mercenarios rusos a Libia para apoyar a Haftar en su guerra contra el gobierno libio de Trípoli, que es el que oficialmente reconoce la ONU y la mayoría de la comunidad internacional.

El avión del general Haftar, según la oposición venezolana y diversos medios internacionales independientes, habría sido usado también por el dictador, Nicolás Maduro, para sacar oro de las reservas del Banco Central de Venezuela. El general Haftar utilizó, al menos, en tres ocasiones, en 2020, ese avión para visitar a Maduro volando desde Bengasi (Libia) a Caracas (Venezuela), vía Guinea Conakry. Maduro habría vendido a Haftar oro venezolano a cambio de divisas para las paupérrimas arcas de la dictadura. Haftar estaría mediando, además, entre Venezuela e Irán para proporcionar a la dictadura bolivariana gasolina y otros productos derivados del crudo que Venezuela no puede refinar. Además, Haftar domina la mayor parte del petróleo libio con el que financia su guerra contra Trípoli, pero necesita darle salida en el mercado negro internacional por las restricciones impuestas a Libia.

Con un avión y unos personajes tan «marcados» por sus extrañas y variopintas actividades, y tras la información publicada por OKDIARIO, las diputadas del PP por La Coruña, Valentina Martínez (portavoz popular de Exteriores) y Marta González, han formulado varias preguntas al Gobierno. Quieren que el Gobierno aclare, por escrito, si tuvo conocimiento de la escala del avión, cuándo lo tuvo y si autorizó ese vuelo desde Libia. Las diputadas del PP quieren saber también si los tripulantes pisaron suelo español y, en ese caso, si lo hicieron «pasando los correspondientes controles aeroportuarios». También preguntan si «el Gobierno ha ejercido de facilitador en esta operación» y si el Gobierno considera que «dicha escala es compatible con las sanciones impuestas por la Unión Europea contra el régimen de Nicolás Maduro». Valentina Martínez y Marta González quieren saber qué medidas piensa tomar el Gobierno en caso de que el vuelo no tuviera autorización para entrar en España y, en ese caso, cómo explica el Gobierno que ocurriera. Por último, las dos diputadas del PP por La Coruña, preguntan, para el supuesto de no haber contado con autorización, «qué medidas tiene pensado adoptar el Gobierno para garantizar nuestras fronteras y que esto no se vuelva a producir».

El avión

El avión P4-RMA, matriculado en Aruba (en las Antillas holandesas, frente a Venezuela), aterrizó en La Coruña el día 9 de diciembre. Procedía de Bengasi, en la zona rebelde libia que controla el general Haftar. Según adelantó OKDIARIO, el avión llegó con cinco personas a bordo. Sus ocupantes manifestaron a las autoridades españolas que ese mismo día volvían a Libia, pero no fue así. Estuvieron dando largas en La Coruña durante 36 horas, asegurando que venían a comprar un avión propiedad de Inveravante, de la familia Jove, hasta que, finalmente, el día 10 por la tarde abandonaron el aeropuerto de Alvedro diciendo que volvían a Libia.

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Vuelo entre Libia y La Coruña del avión de Haftar el 9 de diciembre (Imagen: globe.adsbexchange)

Sin embargo, dos de los cinco pasajeros llegados desde Libia permanecieron en La Coruña y, al día siguiente, 11 de diciembre, volaron a Guinea Conakry. Usaron, efectivamente, un avión Gulfstream G550, matrícula EC-KUM, propiedad de la empresa Inveravante de la familia Jove, el imperio inmobiliario gallego creado por el fallecido Manuel Jove, fundador de Fadesa. El vuelo a Conakry con los dos pasajeros que quedaron en Coruña lo operó la compañía Gestair, la conocida aerolínea de jets privados de alto standing que se ocupa de alquilar y rentabilizar las horas libres de los aviones privados de las grandes fortunas españolas. El avión volvió de vacío a La Coruña. Los dos pasajeros llegados de Libia se quedaron en Conakry.

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Vuelo La Coruña-Conakry con dos pasajeros llegados de Libia (Imagen: globe.adsbexchange)

Los ocupantes

Según ha podido saber OKDIARIO, cinco ciudadanos extranjeros iban en el avión P4-RMA, que llegó de Libia a La Coruña el 9 de diciembre: el suizo Riccardo Mortara, que pilotaba el avión; un ex militar francés llamado Cyrille Martin Oliver; los italianos Davide Raimondi y Marco Coppola y una mujer con pasaporte ruso que, al parecer, no salió del aparato durante las más de 36 horas que estuvo en el aeropuerto gallego. Cyrille Martin Olivier y Davide Raimondi fueron las personas que se quedaron en La Coruña y el día 11 volaron a Guinea Conakry en el avión EC-KUM de la familia Jove.

Guinea Conakry es la escala técnica de este tipo de vuelos privados antes de sobrevolar el Atlántico hacia Venezuela. Conakry es usada habitualmente por el avión de Haftar para volar a Ghana, Níger u otros países del África subsahariana que trafican con oro en el mercado negro internacional.

El suizo Riccardo Mortara es el piloto que llevó a Haftar en enero, abril y junio de 2020, a Venezuela -vía Guinea Conakry- para entrevistarse con Nicolás Maduro. Cuando Juan Guaidó y diversos medios internacionales denunciaron que esos vuelos a Venezuela fueron usados para sacar oro del país, Mortara y Haftar contestaron que llevaban «ayuda humanitaria».

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Uno de los vuelos entre Conakry y Caracas del avión de Haftar (Imagen: globe.adsbexchange)

Irán-Emiratos-Venezuela

Riccardo Mortara, piloto del avión que llegó de Libia a La Coruña el 9 de diciembre y hombre de confianza del general Haftar, es el propietario de la compañía SIPJ-SONNIG, de jets privados internacionales de largo alcance, con sede en la ciudad de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos. Emiratos Árabes es aliado de Haftar en Libia. La semana pasada, la agencia de noticias Reuters desveló que Emiratos Árabes también está ayudando a Venezuela a sortear las sanciones de Estados Unidos a través de empresas radicadas, precisamente, en la misma ciudad de Fujairah. Según Reuters, Irán se ha valido de empresas de Emiratos para esquivar las sanciones de Washington y ayudar a la dictadura de Maduro.

Ya en junio, The Wall Street Journal o Le Monde informaron de las turbias relaciones de Haftar con Maduro. Según el rotativo estadounidense, la ONU está investigándolas. Haftar estaría comerciando directamente con Maduro y, al tiempo, mediando entre Irán y Venezuela. Los acuerdos incluirían no solo oro por divisas, sino también petróleo venezolano a cambio de gasolina ya refinada a través de las empresas  interpuestas de Emiratos. El saqueo de la petrolera estatal venezolana PDVSA por los jerarcas de la dictadura chavista ha destrozado la industria petrolera del país, incapaz de refinar crudo y obligando al gobierno de Maduro a importar gasolina.

Los vuelos a Emiratos Árabes Unidos del avión P4-RMA que estuvo en La Coruña, son constantes, como ha comprobado OKDIARIO. De la misma manera que es constante la presencia del avión del general Haftar en Guinea Conakry (el puente con Venezuela) y en países el África subsahariana, como Ghana o Níger, conocidos por sus actividades de contrabando de oro en el mercado negro internacional.

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