Estalla la emoción entre los arqueólogos tras encontrar una de las calles más antiguas del mundo: casi 10.000 años
Durante décadas, los investigadores consideraron que las poblaciones del Neolítico se componían de viviendas muy próximas entre sí, con escasos espacios abiertos entre ellas. Ahora, un hallazgo en Turquía ha reavivado el debate sobre cuáles podrían ser las calles más antiguas del mundo y sobre cómo comenzaron a organizarse los primeros espacios compartidos.
Las excavaciones en un antiguo poblado de Anatolia han puesto sobre la mesa un elemento que podría representar un paso temprano hacia la planificación urbana. Aunque todavía se analizan los detalles de la estructura, los especialistas coinciden en que el descubrimiento da indicio de que la organización del espacio común surgió mucho antes de lo que se pensaba.
¿Cuál es considerada una de las calles más antiguas del mundo, según este hallazgo?
Las excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento de Canhasan 3, situado en la provincia turca de Karaman, han sacado a la luz un corredor claramente delimitado entre dos viviendas. Según los investigadores, este espacio fue creado de forma intencionada y podría tener una antigüedad cercana a 9.750 años.
El descubrimiento resulta relevante porque se sitúa en un periodo anterior al conocido asentamiento de Çatalhöyük, uno de los poblados neolíticos más estudiados del mundo. La nueva evidencia sugiere que algunos grupos humanos ya experimentaban con formas de organización espacial mucho antes de lo que indicaban las teorías predominantes.
El pasaje encontrado se interpreta como una posible vía de tránsito entre casas, lo que lo sitúa entre los candidatos a formar parte de las calles más antiguas del mundo.
Este tipo de estructura implica que los habitantes del asentamiento no solo levantaban viviendas, sino que también reservaban espacios para la circulación dentro del poblado.
El proyecto que permitió el descubrimiento de esta calle en Çatalhöyük
Los trabajos en el yacimiento forman parte del proyecto turco Heritage for the Future, impulsado por el Ministerio de Cultura y Turismo del país. La investigación está dirigida por el arqueólogo Adnan Baysal, de la Universidad de Ankara.
Durante las excavaciones, el equipo detectó una separación clara entre dos estructuras residenciales. A diferencia de otros asentamientos neolíticos conocidos, donde las casas se construían prácticamente unidas, en este caso se dejó un espacio que parece haber tenido un uso funcional.
Según los investigadores, el corredor pudo tener varias funciones:
- Pasillo de tránsito entre viviendas.
- Ruta para el movimiento de animales domésticos.
- Espacio compartido dentro del asentamiento.
Este tipo de estructura resulta poco común en la arquitectura neolítica de Anatolia, lo que refuerza la idea de que podría tratarse de una de las calles más longevas conocidas hasta ahora.
Además, el equipo observó diferencias en la ubicación de los hogares o zonas de fuego dentro de las casas, lo que apunta a variaciones culturales entre comunidades que vivieron en la región durante el mismo periodo.
La historia de Canhasan, un asentamiento turco ocupado durante miles de años
El lugar donde apareció el corredor no corresponde a un único montículo arqueológico. En realidad, Canhasan está formado por tres zonas principales: Canhasan 1, Canhasan 2 y Canhasan 3.
Este conjunto arqueológico documenta una larga ocupación humana que se extiende desde el Neolítico sin cerámica hasta épocas posteriores como la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. Durante miles de años, las comunidades aprovecharon los recursos naturales del entorno.
Los investigadores destacan varios factores que explican la continuidad del asentamiento:
- Disponibilidad de agua en la zona.
- Entorno favorable para la agricultura temprana.
- Presencia de fauna y recursos naturales.
En las excavaciones se han encontrado restos de animales como uros, peces y aves acuáticas. Estos hallazgos indican que el paisaje antiguo incluía zonas húmedas capaces de proporcionar alimento de forma constante.
Los análisis de restos vegetales también podrían aportar datos sobre los primeros cultivos practicados por los habitantes del lugar.
¿Qué relevancia arqueológica tiene haber descubierto una de las calles más antiguas del mundo?
La identificación de un corredor planificado dentro del asentamiento aporta información relevante para comprender cómo evolucionaron las primeras comunidades sedentarias.
En términos arqueológicos, la existencia de vías de tránsito organizadas suele relacionarse con un mayor grado de cooperación social. Reservar espacio para el movimiento dentro del poblado implica que los habitantes tomaban decisiones colectivas sobre cómo utilizar el terreno.
Este tipo de estructuras refleja que, incluso en etapas tempranas del Neolítico, algunos grupos humanos ya pensaban en la distribución del espacio de forma organizada.
Las investigaciones continúan con el objetivo de conocer mejor el uso exacto del pasaje descubierto. Los arqueólogos analizarán la arquitectura, los objetos encontrados y las condiciones ambientales para reconstruir la vida cotidiana de los habitantes de este antiguo asentamiento.