El testigo protegido ratifica ante el juez que fue amenazado por un empleado del grupo Cursach

Bartolomé Cursach, magnate de la noche mallorquina.
Bartolomé Cursach, magnate de la noche mallorquina.

El testigo protegido número 29 ha ratificado este martes, durante su declaración en el segundo juicio derivado del denominado ‘caso Policía Local’, haber sido amenazado. «Me han estado persiguiendo para que me retracte de todo lo que he dicho sobre la discoteca Tito’s -acerca de la organización de fiestas con prostitutas y drogas en las que participaban policías-«, ha dicho.

Por su lado, el acusado, que es empleado de Tito’s -discoteca del Grupo Cursach-, ha negado este martes haber amenazado al testigo protegido número 29 durante su declaración.

Según el escrito de acusación, días después de la declaración por este caso en marzo de 2017 por parte del testigo protegido, el encausado, M.C.S., manifestó a un conocido suyo y en referencia a él que «quitaría de en medio al mariquita de Tito’s». Sobre esto y otros asuntos como haber dejado «mensajes anónimos con cruces dibujadas y con «literales tales como, R.I.P» ha sido preguntado por el Ministerio Fiscal.

A esto, el acusado ha negado haber realizado amenazas desde la prisión, ha negado también decir que se encargaría del «mariquita de Tito’s» y ha asegurado desconocer el significado de la palabra R.I.P.

Por su parte, un testigo -el otro trabajador de Tito’s de nacionalidad rumana- ha explicado tener «miedo» tanto del testigo protegido número 29, como del acusado, y ha explicado que una de las declaraciones que hizo -la relativa a las fiestas con prostitutas en la discoteca- la realizó tras las amenazas y «manipulaciones» del testigo.

Así, ha explicado que el testigo protegido ha tomado represalias contra él. «Me están vigilando, persiguiendo, amenazando y ha presentado denuncias falsas de quebrantamiento de la orden de alejamiento». «Es un ataque psicológico y estoy destrozado», ha dicho.

Tras él, ha declarado también como testigo el director de Tito’s Jaime Lladó, que ha explicado que este no era «trabajador de la zona VIP» sino que se encargaba «de llevar los hielos y los vasos» a las salas.

Además, ha dicho que en los «16 años» que lleva a cargo de Tito’s, Cursach «habrá ido tres o cuatro veces», ha negado haber pagado a sicarios o haber ofrecido dinero para hacer cambiar ninguna declaración y ha explicado que en la discoteca no tienen «autonomía» para hacer pagos de «más de 300 euros».

Más tarde ha declarado otro hombre rumano con quien el acusado compartió piso durante un tiempo y ha explicado que, según lo que él había visto, éste no era violento. «Delante de mí, nunca le he visto tener discusiones, o que se lleve mal con otra gente», ha manifestado.

Asimismo, ha prestado declaración como testigo una mujer y ha explicado que ha pedido una orden de alejamiento contra el testigo protegido porque la está molestando a ella y a su familia. Resulta que esta testigo fue pareja del otro empleado de Tito’s que ha declarado este martes y ha dicho que antes de conocerle no le molestaba «nadie». «Supongo que (el testigo protegido) tiene algo contra mí», ha expuesto pero no ha podido concretar nada más acerca de los motivos.

 

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