La socialista Chivite acepta la exigencia de los separatistas de imponer el euskera en toda Navarra

maria-chivite-100-dias-programa-150-medidas
La presidenta de Navarra, María Chivite, durante la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes en Pamplona en donde ha presentado las principales propuestas y acciones que va a emprender el Gobierno Foral en sus primeros 100 días de mandato. Foto: EFE

Los separatistas exigen. Y la presidenta socialista de Navarra, María Chivite, cumple. OKDIARIO publicaba esta misma semana la exigencia de Geroa Bai y EH Bildu de extender el euskera por toda la comunidad foral. No solamente a nivel educativo y escolar, sino también con exigencia plena de trato en cualquier oficina de la Administración regional en el idioma vasco. Pues bien, el Gobierno de Navarra acaba de diseñar un plan de acción con 160 medidas prioritarias que va a desarrollar en los próximos 100 días, con el fin de avanzar “en el progreso y bien común de la Comunidad Foral”. Y entre ellas figura el grupo de trabajo para imponer el euskera de forma masiva en Navarra.

La presidenta navarra, de este modo, ha incluido en su plan urgente medidas como la elaboración del Plan de Empleo 2020-24, un plan extraordinario para reducir las listas de espera sanitarias, o una reforma del sistema de becas que garantice la gratuidad en las primeras matriculaciones de los grados de la UPNA (Universidad Pública de Navarra).

La creación de un protocolo de detección precoz del maltrato a personas mayores o nuevas medidas de acceso a la vivienda para jóvenes, también han figurado en el plan urgente.

Pero, en medio de todas esas medidas, y bajo el membrete del Departamento de Relaciones Ciudadanas, figura la creación urgente de un grupo de trabajo interdepartamental, encargado de evaluar el decreto foral regulador del uso del euskera en las administraciones públicas. Y ese grupo de trabajo responde directamente a la exigencia de Geroa Bai y EH Bildu al Gobierno socialista de Navarra para hacer efectiva la implantación plena del euskera en toda la comunidad foral.

La voz cantante la ha llevado en esa petición Ana Ollo, la consejera impuesta por los separatistas navarros al frente precisamente de la cartera de Relaciones Ciudadanas. La exigencia es categórica: acabar con la “zonificación” del euskera en Navarra. Traducido: que en toda la región se produzca la invasión escolar del vascuence así como la obligatoriedad de asistir a los ciudadanos y realizar todos los trámites administrativos en la lengua del País Vasco.

Esta medida supone, para empezar, un aumento exponencial del destino de fondos públicos a esta política y, además, la entrada de todo un potente contingente de vascoparlantes en la Administración Navarra.

Dentro de este plan figura la exigencia de garantizar el derecho de la ciudadanía a elegir “cualquiera de las dos lenguas propias de Navarra en las administraciones públicas”, en referencia al castellano y el euskera, pese a ser esta la lengua vasca. 
En segundo lugar, garantizar el acceso “a la enseñanza en euskera y del euskera” a cualquier alumno que lo solicite.

En tercer lugar, impulsar “el uso del euskera en la vida social”, lo que conlleva toda una campaña de lanzamiento con su correspondiente presupuesto. El derecho a reclamar el euskera quedará blindado, además, por una nueva Ley Foral. Y ello implicará que la actual “zonificación con criterios restrictivos” pasará a mejor vida: todas las zonas de Navarra, aunque el nivel de penetración del euskera sea nulo, pasarán a contar con los mismos esquemas de impulso de la lengua vasca.

La inmersión en el euskera no será sólo a título particular y en los colegios. También lo será en el ámbito oficial. Para ello se garantizará que la Administración de la Comunidad Foral pueda atender en euskera a la ciudadanía que así lo solicite.

La medida supondrá nuevas promociones de funcionarios con pleno conocimiento del euskera y la planificación de programas de formación en dicha lengua del personal al servicio de las administraciones públicas. Y ello, con especial insistencia en áreas “como la Justicia o la emisión de documentos oficiales como el DNI”.

Todo ello bloqueará el acceso a plazas públicas de aquellos que no tengan conocimiento del euskera. Una maravillosa oportunidad que no desaprovecharán Geroa Bai y Bildu para colar a sus cuadros políticos en esas posiciones de control de la Administración.

Lo último en España

Últimas noticias