Sánchez no quiere desvelar sus planes hasta que el congreso esté convocado

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Pedro Sánchez y Antonio Hernando. (EFE).

El futuro político de Pedro Sánchez es una incógnita, incluso entre su grupo de fieles. En el núcleo de confianza del exlíder socialista ha empezado a cundir el desánimo por la falta iniciativa de Sánchez a la hora de definir sus planes.

Por eso, las evasivas y la incertidumbre son tónica habitual de las respuestas cuando se pregunta por dónde pasan las aspiraciones ‘pedristas’. "Supongo que se presentará, pero quiere tomarse su tiempo", explica un dirigente autonómico, muy cercano a Sánchez. El exlíder del PSOE trata de ralentizar los tiempos, temeroso de que desvelar sus planes antes que otros candidatos pueda debilitarle.

Las mismas fuentes afirman que ese tiempo es el que falta aún hasta la convocatoria del congreso. Los socialistas celebrarán su próximo comité federal el próximo 14 de enero, y está previsto que en él se dé ya una propuesta de fecha, aunque para que quede convocado habrá que esperar a un segundo cónclave.

Fuentes internas ven incluso posible que ese congreso pueda adelantarse sobre el horizonte que ahora se maneja, y que se sitúa "antes del verano", en palabras del mismo presidente de la gestora, Javier Fernández. Eso sería, sostienen, en el entorno del mes de abril, aunque en todo caso, dependerá de si, por entonces, ya se vislumbran proyectos y candidatos con la suficiente solidez para afrontar la reconstrucción que el partido necesita.

Sánchez quiere que Díaz dé el paso

Sánchez no quiere adelantar sus planes, y menos aún cuando su potencial competidora, Susana Díaz, todavía no lo ha hecho. Aún así, la presión que recibe de su entorno podría llevarle a anunciarlo antes de fin de año, sostienen algunos. En los próximos días, celebrará una reunión con miembros de distintas federaciones, de la cual podría salir una decisión que Sánchez, no obstante, no tendría intención de precipitar.

Por su parte, la presidenta de la Junta de Andalucía volvió a esquivar este viernes el interés de la prensa por su hoja de ruta y aplazó también a que se acerque la fecha del congreso.  No hay un proceso congresual abierto y entiendo que esto da morbo, pero estoy en lo que estoy, en Andalucía”, zanjó.  En cualquier caso, en cada una de sus declaraciones parecen constatarse más su posible candidatura a la secretaría general del PSOE.

Díaz se alinea con la gestora en que, lo que toca ahora, es elaborar un proyecto político para el partido. Esa es la prioridad del socialismo, y el empeño de la actual dirección, que presentará esas líneas maestras en el próximo Comité.

Entre tanto, la candidatura de la andaluza exhibe ya músculo interno a través del apoyo que le brindan varios dirigentes, entre ellos, como se vio hace unos días, el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien destacó su apuesta por ella para un PSOE ganador.

Lo que sí se da por seguro, tanto desde el sector oficialista como desde el crítico, es que habrá más de un candidato. Díaz lo expresó claramente este viernes-“indudablemente habrá primarias y habrá competición"-y en esa idea coinciden ya prácticamente todos los socialistas, aunque eso no quita para que haya quienes sigan apostando por el candidato único como la mejor solución para un partido aún muy debilitado.

Un riesgo para los críticos

En este tiempo, Sánchez calibrará sus opciones a hacerse de nuevo con el liderazgo del PSOE. Una decisión compleja, ya que, de no lograrlo, supondría un golpe demasiado arriesgado para el sector crítico. De ahí que, entre los mismos ‘pedristas’, existan ahora serias dudas de que Sánchez esté en las mejores condiciones de competir contra el candidato que respalde la dirección.

Le frena, además, la constatación de que sus apoyos orgánicos son cada vez menos. César Luena, Miquel Iceta, Idoia Mendía, y otros dirigentes en su día muy afines a Sánchez han acabado por marcar las distancias. Otros creen que no es el candidato adecuado para cerrar las brechas que, en su momento, él mismo abrió.

En el reducido grupo que aún aconseja al exsecretario general se da por descartada, por ahora, la posibilidad de que Sánchez acabe volcando sus esfuerzos en apoyar a otro candidato que lidere a los críticos. Este ya tiene nombre, Patxi López, y lleva tiempo sonando-incluso antes de la dimisión de Sánchez como líder del PSOE- como posible relevo. Las aspiraciones del exlehendakari siempre han pasado por el sillón de Ferraz, sostienen distintas fuentes muy cercanas al político vasco. De hecho, lo tanteó ya en su día, para las primarias que acabaron aupando a Sánchez, aunque finalmente acabó por mantenerse en un segundo plano.

Mientras Sánchez se aclara, los ‘pedristas’ han convocado un encuentro en Madrid este martes al que, entre otros, acudirán la secretaria general del PSM, Sara Hernández. Una nueva ocasión para volver a poner las diferencias sobre la mesa, muchas, sobre cómo se debe articular esa futura candidatura.

 

 

 

 

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