Sesión de Investidura

Podemos tensa la relación con Sánchez: sólo aplaude su mención a la violencia de género

Podemos evita aplaudir la llegada de Pedro Sánchez a la tribuna durante su discurso de investidura

Los miembros de la formación de Pablo Iglesias reciben con distancia la primera intervención del candidato del PSOE, Pedro Sánchez, a reeditar el Gobierno socialista en la XIII Legislatura.

Sigue en directo el debate de investidura de Pedro Sánchez

Podemos no hará más concesiones a Pedro Sánchez si continúa el veto de los socialistas. En un momento en que desde el PSOE dan por encalladas -pero no por rotas- las negociaciones con su socio preferente de Gobierno, Podemos, los de la formación morada afianzan su posición y reciben la primera intervención de Sánchez como candidato a la investidura, sin gestos visibles de apoyo. No ha habido aplausos desde la bancada de los de Pablo Iglesias, salvo en su referencia a las medidas para combatir la violencia de género. 

Y ello, pese a que las negociaciones entre la vicepresidenta del Ejecutivo en funciones, Carmen Calvo, y Pablo Echenique, en nombre de Unidas Podemos, comenzaban ayer de forma prometedora para cerrar un pacto de Gobierno, enfocado a la coalición, tras apartarse Pablo Iglesias de sus iniciales exigencias: ocupar la futura Vicepresidencia del Gobierno.

Iglesias despejaba la incógnita de la repetición de elecciones al aceptar, el pasado viernes, el veto de Pedro Sánchez a su presencia en un Ejecutivo de coalición. Como única condición: que su formación tuviese un número de ministros proporcional a los votos obtenidos en las elecciones generales del pasado 28 de abril y que fuese él quien designase a las personas de su núcleo duro para cada una de las carteras, sin exclusiones.

De cumplirse esas condiciones, Podemos tendría uno de cada dos ministerios. Fuentes socialistas desvelaron la pasada semana que durante las negociaciones entre Sánchez e Iglesias, éste había exigido una Vicepresidencia social, las carteras de Trabajo y Hacienda, así como parcelas de poder en el área de Comunicación. Algo que no gustó a Iglesias quien, finalmente, dio un paso al lado para desenquistar las conversaciones y garantizar la presencia de miembros de Podemos en el próximo Gobierno.

La escenificación sigue, por el momento, en curso: Podemos no dará su brazo a torcer sin más. De ahí que la actitud de los diputados de la formación de Pablo Iglesias haya sido distante durante toda la intervención de Sánchez – ni un solo aplauso en su acceso a la tribuna del Congreso de los Diputados- pese a los esfuerzos del socialista durante la misma: guiños constantes a la igualdad social y en contra de los monopolios empresariales, las pensiones y el animalismo, que son algunas de las bases esenciales del programa electoral de Podemos.

Tan sólo el contenido feminista del discurso de Sánchez ha arrancado un tímido apoyo desde los escaños de la formación podemita. Y lo ha hecho cuando ha comprometido una reforma del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para adaptar el ordenamiento en materia de delitos sexuales. Sánchez ha enarbolado el discurso socialista de "violación es violación" y ha asegurado que no permitirá "ni manadas ni lobos solitarios" que atenten contra las mujeres.

Equipos negociadores

Los equipos negociadores han dejado en suspenso las conversaciones que hasta la fecha han liderado Pablo Echenique, en nombre de Podemos. Mientras que por parte socialista lo conforman Carmen Calvo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y la número 2 del PSOE, Adriana Lastra.

El PSOE  ha reconocido que se están produciendo avances en la negociación del programa que busca acordar con Unidas Podemos, pero no así en las conversaciones sobre los cargos que deberían ocupar los morados en ese hipotético Gobierno de coalición. Eso sí, Sánchez aborda su intervención sin que los socialistas hayan descartado de raíz que los de Pablo Iglesias tengan una Vicepresidencia que, hasta la fecha, estaría planteada sin competencias.

Así lo han asegurado fuentes socialistas a pocos minutos de que arranque el debate de investidura de Pedro Sánchez en el Pleno del Congreso, cuando han recalcado que el rechazo del PSOE no eran tanto a que Podemos ocupe una vicepresidencia como a la presencia de Iglesias en el Ejecutivo. Algo que quedaba superado la semana pasada tras el anuncio del líder de la formación morada.

Desde el PSOE ya apuntan que lo más probable es que las negociaciones con Unidas Podemos se tengan que prolongar hasta el jueves, cuando tendría lugar la segunda votación de investidura, en la que Sánchez ya no requeriría mayoría absoluta sino que para ser investido le bastaría con obtener más apoyos que rechazos.

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