Podemos ha perdido más de la mitad de intención de voto en tres años

Podemos
Pablo Iglesias en el Congreso. Foto: Francisco Toledo.

La primera encuesta del CIS con estimación de voto posterior al descalabro brutal en las elecciones catalanas del 21-D de Podemos y su marca blanca en Cataluña sólo confirma que los electores ya no confían en el mensaje de los de Pablo Iglesias.

Tras su irrupción electoral a mediados de 2014, en unas elecciones europeas en las que se presentaron con un emblema que reproducía la cara del líder, al estilo de los partidos más populistas y personalistas, el partido de extrema izquierda se forjó una imagen pública con el logo de los círculos sobre fondo morado. Su crecimiento era exponencial y llegaron a captar un 23,9% de intención de voto en la encuesta del CIS de enero de 2015.

En Moncloa, en Génova 13 —cuartel general del PP— y en Ferraz —la sede socialista— saltaron las alarmas, pues parecía que era más que posible que Pablo Iglesias se alzara con la victoria en las elecciones generales previstas para finales de ese año.


Sin embargo, Podemos no sólo no fue la fuerza más votada en diciembre de 2015, sino que no logró el ansiado ‘sorpasso’ al PSOE que auguraban todas alas encuestas. Ni siquiera con los resultados más desastrosos de la historia socialista, cuyo cabeza de lista, Pedro Sánchez, no cosechó más que 90 diputados al Congreso.

La repetición de los comicios, seis meses después, dio una nueva oportunidad. Iglesias se coaligó con la Izquierda Unida de Alberto Garzón, con la esperanza de que la suma de votos populistas y comunistas terminaría de hundir al PSOE. Y aunque Sánchez terminó de hundir a los suyos perdiendo otros cinco escaños —85 diputados—, la adición de los morados con la tradición comunista dio la razón al ya por entonces disidente Íñigo Errejón: perdieron un millón de votos en medio año y su discurso comenzó a gastarse.

Desde entonces, la gráfica muestra una fluctuación entre el 13% y el 11% de intención de voto para una lista encabezada por Pablo Iglesias. AL tiempo, el otro partido que pretendeía representar la ‘nueva política’, Ciudadanos no deja de subir en los sondeos y hasta en los resultados electorales de verdad.


Los de Albert Rivera, con Inés Arrimadas a la cabeza, se alzaron con la victoria en las elecciones catalanas del 21-D y en esta encuesta del CIS con intención de voto de enero de 2018 —la primera tras la intervención del autogobierno de Cataluña a través del artículo 155 de la Constitución a causa de la declaración unilateral de independencia—, se acercan a la victoria a nivel nacional, con una intención de voto del 20,7%, a sólo cinco puntos del PP de Mariano Rajoy.

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