Ni la OMS ni la UE respaldan un uso de la mascarilla en interiores tan estricto como impone Sánchez

mascarilla en interiores
Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.

Con EEUU y media Europa quitando las mascarillas en interiores, Pedro Sánchez sigue sin desvelar cuándo levantará la imposición. La incidencia acumulada en España sigue bajando y la hospitalización se ha reducido considerablemente semana tras semana. Con estos parámetros, el Ejecutivo aún se resiste a tomar la decisión definitiva, imponiendo a los españoles el uso generalizado de la mascarilla en espacios cerrados. Una obligación que supera incluso las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), el organismo sanitario de referencia de la Unión Europea.

Ninguno de estos organismos recogen la imposición obligatoria de la mascarilla, como se hace en España. Se trata de recomendaciones que, desde el inicio de la pandemia, han guiado a las autoridades sanitarias estatales para aprobar sus propias medidas. El uso de la mascarilla ha sido controvertido desde un principio y tampoco existe aún una evidencia científica concluyente. La OMS, en su versión actualizada, aconseja utilizarla en «entornos en los que haya transmisión comunitaria, con independencia del estado de la vacunación o de si ya se ha pasado la infección». En cuanto a los entornos interiores, distingue varios supuestos. Así, se recomienda en aquellos «en los que se sabe que la ventilación es deficiente o no puede evaluarse» mientras que en los que tengan «ventilación suficiente» sólo se contempla si «no se puede mantener un distanciamiento físico mínimo de 1 metro».

Cabe recordar que en España el uso de la mascarilla en interiores viene regulado por la ley 2/2021, de 29 de marzo de 2021, luego modificada por el real decreto de 8 de febrero de 2022 . En ambos casos, se establece que las personas de seis años en adelante quedan obligadas al uso de la mascarilla «en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público». Una restricción que, en la práctica, afecta a todos los interiores, con independencia de otros criterios como la distancia o la ventilación.

El último informe sobre la mascarilla del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), de 8 de febrero, también recomienda el uso de esta prenda de protección en interiores, aunque menciona específicamente algunos especialmente concurridos como «tiendas, supermercados, puertos y aeropuertos, estaciones de tren o autobús y transporte público». En cualquier caso, este organismo europeo sí plantea la posibilidad de otras estrategias, como «enfocar el uso de mascarillas a entornos específicos para proteger a las personas vulnerables, como ancianos o personas con condiciones médicas subyacentes». «En este caso, las mascarillas se pueden recomendar tanto para personas vulnerables como para las que interactúan habitualmente con ellas», por ejemplo, en residencias y centros de ancianos. El ECDC destaca que se debe prestar atención a «la proporcionalidad con otras medidas» o «la aceptación por parte de la población» para «seleccionar la estrategia más adecuada». Tampoco el ECDC, como es habitual, incluye el uso de la mascarilla como obligatorio, sino como una opción deseable para «evitar la transmisión comunitaria». Los indicadores de la pandemia en España señalan que está en retroceso, tanto en incidencia como en presión hospitalaria.

Fin de la mascarilla

EEUU y cada vez más países europeos -Reino Unido, Bélgica, Suecia, Países Bajos, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Alemania y Francia- han aprobado ya el fin de la mascarilla en interiores. Mientras, el Gobierno español se resiste y espera el momento oportuno para hacer el anuncio. El pasado 21 de febrero, Sánchez ya confió en que fuese «más pronto que tarde», en función del criterio de «la comunidad científica». Desde entonces, el presidente socialista ha reiterado ese mensaje en multitud de ocasiones, sin concretar la fecha.

Esta semana, varios partidos llevarán al Congreso el fin de la mascarilla. Ciudadanos y Vox promoverán la votación de sendas iniciativas para obligar a Sánchez a retratarse. El partido de Santiago Abascal insta al Gobierno a eliminar «la obligatoriedad del uso de las mascarillas en espacios interiores» y sólo contempla que se mantenga «durante el tiempo estrictamente imprescindible» en los interiores de los centros sanitarios y sociosanitarios.

Varios gobiernos regionales han reclamado también el fin de la mascarilla en interiores. «En espacios donde hay una gran ventilación, aunque sea en interior, creo que es innecesario», afirmó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una entrevista en OKDIARIO. El Gobierno madrileño se inclina por mantenerla sólo en residencias, hospitales y transporte público.

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