El mail que prueba que Ayuso cerró el alquiler de su piso actual una semana antes de que ‘El País’ publicara la compra del ático
El mail está fechado a 22 de julio de 2026, siete días antes de que la compra del ático se hiciera pública
El documento corresponde a la casa en la que reside actualmente la presidenta de la Comunidad de Madrid

Un correo electrónico fechado el 22 de julio de 2026 acredita que Isabel Díaz Ayuso manejaba el borrador de un contrato de arrendamiento de una vivienda siete días antes de que El País publicara la compra del ático de Chamberí. Un dato difícil de conciliar con la hipótesis de que la presidenta fuera a instalarse en él: quien negocia el alquiler de una casa para uso propio no está resolviendo su residencia por otra vía.
El mensaje lo remite una agencia inmobiliaria a la cuenta personal de la presidenta a las 12.08 horas de ese miércoles. En él, el intermediario le traslada el borrador del contrato que le ha hecho llegar el propietario del piso y se pone a su disposición para cualquier consulta. El correo incorpora un archivo adjunto denominado «Nuevo contrato de arrendamiento julio 2026». Ese borrador corresponde a la vivienda en la que reside actualmente Ayuso: la casa que negociaba entonces es la que ocupa hoy.
La fecha es el dato relevante. El 22 de julio, la compra del ático por la Comunidad de Madrid permanecía bajo confidencialidad y no había trascendido a la opinión pública. La información no se publicó hasta el 29 de julio, siete días después, pese a que la adquisición se había escriturado el 14 de abril. Cuando Ayuso gestionaba su alquiler particular, la operación llevaba más de tres meses cerrada sin conocimiento público.
El documento no determina por sí solo cuál era el destino previsto para el inmueble de Chamberí, pero sí coincide con la versión que el entorno de la presidenta sostuvo desde el primer momento. Horas después de la publicación, el Gobierno de Ayuso aseguró que no pensaban destinar el ático a residencia presidencial y que la decisión sobre su uso como despacho no estaba tomada al cien por cien.
La propia presidenta ha confirmado la existencia de ese documento en una entrevista concedida a OKDIARIO y ha detallado su recorrido: «Yo llevo mucho tiempo buscando una casa y eso deja un rastro de muchas maneras». Sobre el borrador del contrato de alquiler, ha precisado que acredita una negociación muy anterior a la publicación de la compra del ático por El País: «Este contrato, este e-mail, te dice que una semana antes de que saliera la noticia yo ya estaba a punto de cerrar una casa. Una casa que vi a finales de junio y que visité a lo largo del mes de julio».
La propia denominación del adjunto añade un elemento a la cronología. Que el archivo se identifique como un «nuevo» contrato implica que existió al menos una versión anterior del documento, y por tanto que la negociación con el propietario venía de semanas atrás y había pasado ya por sucesivas revisiones. No se trataba de un primer contacto con la inmobiliaria, sino de una operación en fase avanzada: el borrador es el paso que llega cuando la vivienda ya se ha visitado varias veces y la decisión de alquilarla está tomada. La presidenta ha subrayado ese detalle: «Aquí pone ‘nuevo borrador’, con lo cual es que hubo otro anterior».
Ayuso ha negado a partir de ahí que en algún momento su Gobierno estuviera gestionando para ella un domicilio institucional. «Yo no estaba buscando una residencia. El Gobierno ha intentado vender que se me ha comprado una casa. Es mentira y rotundamente falso. Y si no, ¿por qué tengo este borrador de contrato?», ha planteado.
El ático de la polémica
El ático había salido al mercado en enero a través de una exclusiva inmobiliaria de La Moraleja. Se trataba de un ático de 481 metros cuadrados, con cerca de 200 de terraza, situado en la calle General Martínez Campos, 35.
La Comunidad de Madrid había trasladado a la empresa que buscaba una propiedad de entre 250 y 400 metros con gran terraza, y meses después fue la administración regional la que se convirtió en compradora: la empresa pública Planifica Madrid abonó 6,3 millones de euros y la operación se cerró con exigencia de confidencialidad. La justificación inicial fue que serviría para celebrar reuniones mientras se acometían obras en la sede de la Puerta del Sol.
Un día después de que la compra apareciera en la prensa, el Gobierno regional decidió poner el ático a la venta para financiar la reconstrucción de la Sierra Oeste tras los incendios de este verano, junto a otros inmuebles, por un valor de 20 millones de euros.
Aunque este correo electrónico no aclara todas las dudas, sí respalda el punto que el entorno de la presidenta ha mantenido invariable desde el primer día frente a las acusaciones de la oposición: que el ático no iba destinado a residencia presidencial.