Crisis del coronavirus

El Gobierno oculta los avisos de los organismos internacionales que pedían suspender el 8-M

8-M
El ministro de Sanidad, Salvador Illa.

El Ministerio de Sanidad no ha atendido a una petición de información, a través del Portal de Transparencia, en la que se reclamaban todos los avisos recibidos por parte de organismos internacionales que aconsejaban la suspensión de las manifestaciones ideológicas del 8-M.

El departamento de Salvador Illa ha dejado expirar el plazo de un mes para responder, según se recoge en la Ley de Transparencia, sin que se haya notificado una contestación. De esta forma, la solicitud se da por desestimada.

En la misma se requerían los «informes o documentos de organismos internacionales de los que se disponía antes del 8-M, si era el caso, en los que se recomendase la suspensión de las reuniones masivas».

Como es sabido, el Gobierno alentó y participó en estas marchas, pese a la evidente propagación del virus ya por aquel entonces. Las ministras de Igualdad, Irene Montero, y la de Política Territorial, Carolina Darias, confirmaron su positivo en coronavirus apenas cuatro días después de acudir a la manifestación de Madrid, a la que asistieron también, entre otros, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y la mujer del presidente, Begoña Gómez. Calvo, días antes, había azuzado a las mujeres a acudir porque, dijo, «les va la vida».

Tiempo después, Sanidad acabaría admitiendo que los contagios ya estaban disparados en Madrid ese día, y que, de hecho, el virus se expandía por todo el país desde mediados de febrero. Una circunstancia que, por lógica, obligaría a suspender los eventos de este tipo, que representan un riesgo evidente para la propagación del virus.

Las marchas del 8-M se celebraron pese a que existían avisos por parte del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) que instaban a suspender eventos multitudinarios.

Así se recogía, en concreto, en un dossier del ECDC, organismo sanitario de referencia de la Unión Europea en la pandemia, emitido apenas seis días antes de las manifestaciones. En el informe, se recomendaba «evitar concentraciones masivas innecesarias», destacando que cancelarlas permitiría «reducir la transmisión del virus». Asimismo, se instaba a adoptar «medidas de distanciamiento social individual» para evitar la propagación del Covid, que debían ser promovidas por las autoridades sanitarias de los países miembros. En consecuencia, una de las medidas llamaba a evitar los «actos multitudinarios». El Gobierno desoyó en cambio dicha advertencia.

Asimismo, como reveló OKDIARIO, Seguridad Nacional avisó hasta en tres ocasiones antes del 8 de marzo en sus informes de que otros países europeos empezaban a reaccionar contra el coronavirus con la cancelación de eventos masivos. El Ejecutivo también ignoró esos precedentes y siguió adelante con las marchas ideológicas pese al evidente riesgo de contagio.

Así, en concreto, el 25 de febrero, el departamento que mantiene informado al presidente del Gobierno de los riesgos para el país, recogía que las autoridades de Salud Pública de Italia habían puesto en marcha «medidas de contención» en determinadas áreas y municipios. Entre esas medidas figuraban las «restricciones de actividades públicas», culturales, recreativas, deportivas, religiosas y escolares.

El 1 de marzo, justo una semana antes de las manifestaciones feministas, Seguridad Nacional avisaba en su informe diario: «Ante el aumento de número de casos, el Ministerio de Sanidad de Francia comunicó la prohibición de eventos que congregan a más de 5.000 personas en recintos cerrados y la cancelación de la media maratón de París, que iba a tener lugar hoy. Esto se suma a la cancelación del Salón del Automóvil de Ginebra, cuya celebración estaba prevista la próxima semana. Además, las autoridades alemanas decidieron la cancelación de la Feria de Turismo de Berlín por la creciente expansión del virus».

Sin informes

Por otro lado, Sanidad aseguró, en una respuesta a través del Portal de Transparencia a la que tuvo acceso OKDIARIO, que no elaboró ningún informe que avalase la celebración de la marcha multitudinaria del 8 de marzo.

En el departamento alegaron que «no se se elaboran informes que avalen la celebración de eventos multitudinarios concretos».

«En cambio, se establecen una serie de recomendaciones que permanecen publicadas en la página web del Ministerio y que están disponibles para su acceso por parte de la ciudadanía», añadían en una sucinta respuesta.

Como también publicó este periódico, la ministra de Igualdad, Irene Montero, avaló las marchas del 8-M pese al evidente riesgo sanitario con dos informes que no servían para sostener la celebración de dicho evento.

Uno de ellos es un dossier de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el que incluso se avisa del riesgo de los actos multitudinarios y se insta a las autoridades a tomar medidas. Otro, el informe de evaluación diario emitido por el departamento de Seguridad Nacional que, ese día, recogía también el aviso de los organismos internacionales sobre el alto riesgo de propagación. Montero se remite además a las declaraciones de Salvador Illa y Fernando Simón, en la rueda de prensa ofrecida pocas horas antes de la manifestación.

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