Política migratoria

El Gobierno admite estar "desbordado" por los inmigrantes irregulares y se prepara para "grandes llegadas"

El Gobierno admite estar «desbordado» por los inmigrantes irregulares y se prepara para «grandes llegadas»
Pedro Sánchez.

El Gobierno de Pedro Sánchez admite que la llegada de inmigrantes irregulares a las costas españolas ha desbordado todas las previsiones

El Gobierno prevé que en los próximos meses empiecen a funcionar dos nuevos centros de acogida de emergencia 

El Gobierno de Pedro Sánchez admite que la llegada de inmigrantes irregulares a las costas españolas ha desbordado todas las previsiones y ha obligado a activar un plan especial para su acogida.

Los pronósticos  no parecen ser optimistas. En una respuesta por escrito en el Senado, el Ejecutivo habla de "situación de emergencia", "sobreocupación" y previsión de "grandes llegadas".

El Gobierno avanza, además, que entre julio y febrero del próximo año se habrán habilitadas para hacer frente a esos flujos migratorios.

Esas plazas corresponden a los nuevos Centros de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED), que comenzaron a funcionar en julio, cuando el Gobierno negaba que la llegada de irregulares a las costas fuese preocupante. Actualmente hay cinco centros en funcionamiento -Campano (Chiclana de la Frontera, Cádiz), Mérida (Badajoz), Armilla, Guadix (ambos en la provincia de Granada) y en San José de la Rinconada (Majaravique) en la provincia de Sevilla- y la previsión del Ejecutivo socialista es que en los próximos meses se abran dos más, en Almería y Málaga. Estos centros están gestionados por Cruz Roja y se financian, explica el Gobierno en su respuesta, a través de subvención directa.

"La dotación de estos programas se ha visto incrementada como consecuencia de la aprobación del plan de emergencia aprobado por el Gobierno con este fin, en el mes de julio", añade.

"Grandes llegadas" y "sobreocupación"

El Ejecutivo reconoce que estos centros son "una alternativa adecuada a la utilización de polideportivos y otras instalaciones municipales" y admite también que la llegada de irregulares puede provocar un "perjuicio" para la ciudadanía "por el uso de esos espacios públicos "y para los propios inmigrantes que no pueden recibir la adecuada atención".

"Se distinguen de las plazas de acogida previstas para la atención habitual a las personas inmigrantes en el hecho de que los CAED son dispositivos que se activan en situación de emergencia, en casos de grandes llegadas a costas o de sobreocupación de los recursos habituales", explica el Gobierno. La apertura de dos nuevos centros indica la previsión del Ejecutivo de que esa llegada masiva se mantenga constante en el próximo año.

El Gobierno prevé que en los próximos meses empiecen a funcionar dos nuevos centros de acogida de emergencia 

Las cifras corroboran que la entrada de irregulares al país está batiendo récords. En lo que va de año -con datos de principios de este mes- un total de 59.048 inmigrantes han entrado de forma irregular por tierra y por mar. La inmensa mayoría lo han hecho en patera ya que han sido 52.795 frente a los 19.924 del mismo periodo del 2017, con lo que casi se triplican las llegadas a través del Mediterráneo.

Según los datos proporcionados por el ministerio del Interior, eso supone un incremento del 165 % en las llegadas de inmigrantes de forma irregular a través de embarcaciones desde enero hasta el pasado 30 de noviembre. Y de un 129 % más si se tienen en cuenta las entradas, además de las de por mar, las de por tierra.

La mayoría de las entradas por mar han sido a través de las costas peninsulares y Baleares, 50.325, en 1.818 embarcaciones, cuando en 2017 fueron 18.845 los inmigrantes que llegaron en 1.118 pateras.

Recientemente, como publicó OKDIARIO, el Gobierno socialista admitió también que los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta y Melilla están desbordados.

En otra respuesta por escrito a una pregunta en el Congreso, el Ejecutivo explica que la ocupación en Ceuta, a fecha 27 de agosto, era de 1.057 personas, lo que representa un 206% de su capacidad. En el caso de Melilla, era de 1.192 personas, es decir, un 152% de su capacidad.

El Gobierno, además, reconoce que "no se dispone de datos sobre el número de extranjeros en situación irregular presentes en España, ya que, por la propia naturaleza del fenómeno, no resulta posible elaborar estadísticas fiables sobre la materia".

En respuesta parlamentaria, admite basarse en unos cálculos de Eurostat, del año pasado, que cifran en apenas 44.625 el número de “ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea que fueron encontrados en situación irregular en España en el año 2017″.

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