Génova cree que la candidatura de Pedro Sánchez puede complicar los acuerdos con el PSOE

Génova cree que la candidatura de Pedro Sánchez puede complicar los acuerdos con el PSOE
El exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El regreso de Pedro Sánchez genera malestar no solo en un importante sector del PSOE, sino también en su principal adversario político.

En el PP, la decisión de Sánchez de competir por el liderazgo socialista provoca inquietud, en tanto abriría una situación de inestabilidad política en una legislatura ya atípica y necesitada de acuerdos parlamentarios.

En la dirección popular preocupa, sobre todo, el discurso «divisorio» que ha exhibido el exdirigente socialista en sus últimas apariciones, la más reciente, este sábado en Zaragoza, donde volvió a cargar abiertamente contra la actual dirección socialista y su decisión de abstenerse ante Mariano Rajoy.

Así se constató en el último Comité de Dirección del PP en el que uno de los comentarios de Mariano Rajoy con su Ejecutiva fue precisamente sobre los últimos movimientos del exsecretario general. No es la primera vez que en la habitual reunión de los lunes los populares comentan las consecuencias del regreso de Sánchez, con un discurso frentista y muy combativo hacia la actual dirección por permitir la investidura de Rajoy. De hecho, este fin de semana el socialista reservó una parte de su discurso a hablar de la inquietud que su candidatura habría generado en el PP.

«La derecha está preocupada si ganamos las primarias», dijo. Con él al frente, insistió, Rajoy nunca habría gobernado. Y ese mismo mensaje siguieron otros de los asistentes al acto, como la diputada Susana Sumelzo. «Me alegro de haber dado un rotundo no al Gobierno de Rajoy», confirmó.

No descartan en el PP que la reaparición de Sánchez pueda llevar a un cambio de actitud en los socialistas, con quienes en las últimas semanas se negocian los Presupuestos. De hecho, como informó OKDIARIO, esas conversaciones se encontrarían ahora en punto muerto por el ultimátum del PSOE a que las futuras cuentas incluyan la renta mínima, que supondría un coste de 11.000 millones de euros. Algo inasumible, recuerdan los populares, para cumplir incluso con el techo de gasto aprobado en su día con el visto bueno del PSOE.

Ese parón ha generado una lógica inquietud en el partido, donde se confiaba en llevar los Presupuestos al Congreso con un apoyo amplio y «aseguradísimo». Según fuentes de Génova, la estrategia sería ahora precipitar el trámite parlamentario aún con ese respaldo en el aire, precisamente, para evitar que las conversaciones sigan dilatándose y forzar definitivamente al PSOE a posicionarse. Consideran que los socialistas se beneficiarían de tener unos Presupuestos aprobados cuanto antes ya que les permitiría ponerse a ejercer una «auténtica oposición».

Se da además la circunstancia de que el calendario de la eventual aprobación de los Presupuestos coincidirá en pleno proceso de renovación socialista. «A comienzos de verano», dijo Cristóbal Montoro este fin de semana. En mayo, el PSOE celebra sus primarias.

Desde el Gobierno saben de la dificultad que tendrá llegar a un acuerdo para los Presupuestos. Y en esa hipótesis no se descarta ya ningún escenario. Una prórroga o, incluso, un adelanto electoral. La posibilidad ya se ha puesto encima de la mesa del presidente del Gobierno. Se sabe que a Rajoy no le agrada, pero menos aún lo hace el no poder gobernar y avanzar en una legislatura «muerta», sin posibilidad de sacar adelante ninguna reforma. A partir del próximo mes de mayo, seis meses después de su investidura, Rajoy tendría libertad para convocar el adelanto.

 

 

 

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