Borja Sémper abandona la política: «Rechazo la política de trincheras»

Borja Sémper, presidente del PP de Guipúzcoa y portavoz en el Parlamento Vasco, ha anunciado que abandona la política y que renuncia a sus cargos públicos y orgánicos. Antes de hacer pública su decisión, Borja Sémper se ha puesto en contacto con el líder del PP, Pablo Casado, para comunicarle su decisión.

Sémper Pascual nació en Irún en 1976. Se licenció en Derecho por la Universidad del País Vasco y milita en el PP vasco desde los 17 años. Su primer cargo fue en 1995, cuando fue elegido concejal en Irún, una localidad en la que, a partir de 1999, fue teniente de alcalde y delegado de Urbanismo.

Parlamentario vasco desde 2003, se convirtió en portavoz en la cámara vasca tras la crisis de 2013 que acabó con el abandono de la política de la ex presidenta del PP vasco Arantza Quiroga.

En 2009 fue elegido presidente del PP de Guipúzcoa con cerca del 95% de los votos y desde entonces ha encabezado a los populares guipuzcoanos sin apenas oposición.

Tras intentar dos veces convertirse en diputado en las elecciones generales de 2015 y 2016, en las que su partido no obtuvo representación en Guipúzcoa, Sémper encabezó el pasado año la lista del PP a la Alcaldía de San Sebastián y logró mantener los tres concejales que tenía, en un contexto de retroceso general de las candidaturas populares.

En la actualidad desempeña los cargos de portavoz del PP en el Parlamento Vasco, concejal en San Sebastián y presidente del partido en Guipúzcoa.

Durante el congreso del PP en julio de 2018, Sémper, como toda la dirección del partido en Euskadi, apoyó la candidatura de la ex vicepresidenta del PP Soraya Saénz de Santamaría, que resultó derrotada por el actual líder del partido, Pablo Casado.

La incomodidad del dirigente vasco en el seno del nuevo PP de Casado no ha pasado desapercibida y se ha evidenciado en varios encontronazos públicos, como el surgido cuando la Ejecutiva del PP impuso la candidatura de Íñigo Arcauz en las elecciones generales.

Despedida

Sémper ha atribuido su abandono de la política al «fin de una etapa personal», aunque se ha despedido con una defensa cerrada del ejercicio de la política desde el «respeto» y sin convertir los partidos en «trincheras».

El dirigente popular ha insistido en que los motivos de su marcha son fundamentalmente personales y no ha deslizado ni un solo reproche al PP, un partido que, ha dicho, le ha permitido siempre expresarse con «libertad».

Sémper sí ha admitido que «el clima político general» no es de su agrado, porque considera que los adversarios «no son enemigos», y porque rechaza «la política de trincheras, que se empeña en levantar muros».

Lo último en España

Últimas noticias