Adamuz, claves de una semana: Puente, 45 muertos, cero dimisiones, filtraciones interesadas y corrupción
OKDIARIO desgrana las claves de la semana trágica de Adamuz: 45 muertos, 126 heridos
La hipótesis oficial preliminar del descarrilamiento del Iryo es la rotura de la vía
Puente llamó "esto" y "contratiempo" al accidente: "Que esto haya sucedido no me resta capacidad para seguir en el cargo"
Se cumple una semana del accidente de Adamuz (Córdoba) entre un tren Alvia de Renfe y un Iryo. OKDIARIO les ofrece las claves de esta semana durísima con 45 muertos, cero dimisiones, filtraciones interesadas de Adif, versiones contradictorias de Renfe, la sombra de la corrupción del PSOE planeando sobre las vías de Adamuz, Óscar Puente cuestionado y Pedro Sánchez desaparecido. Hubo 126 heridos, de los cuales 22 siguen ingresados y cinco están en la UCI.
En el vídeo de esta información se siente la angustia de los primeros momentos del accidente y se desgranan las luces y sombras de estos últimos 7 días. Sobre todo, los agujeros negros de la gestión del gobierno Sánchez en uno de los peores accidentes ferroviarios de nuestra historia y el más grave desde el ocurrido en Angrois en 2013 con 80 muertos.
Desde la misma noche del domingo, el ministerio de Transportes y su ministro Puente, junto a los máximos responsables de Renfe y Adif, se han negado a asumir ninguna responsabilidad. Este viernes, en rueda de prensa, Puente llamó «esto» al accidente de Adamuz con 45 muertos para descartar que fuera a dimitir. Lo hizo en estos términos mientras se encogía de hombros con cara de sorpresa por la pregunta: «Me siento absolutamente capacitado para el cargo. Que esto haya sucedido no me resta ninguna capacidad para seguir en el cargo». Óscar Puente descartaba dimitir aduciendo que «no se dan las circunstancias para asumir responsabilidades». Puente ha ofrecido la sensación de que, con esto, ni siente ni padece. El miércoles, Puente ya había llamado «contratiempo» al accidente de Adamuz mostrando una frialdad impactante.
La misma frialdad que derrochó el lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su blindada y fugaz visita a Adamuz. No admitió las preguntas que, a gritos, intentó hacerle OKDIARIO. Fue visto y no visto, acompañado de María Jesús Montero (que acudió con zapatos de tacón) y el ministro Marlaska.
El miércoles estuvieron los Reyes Felipe y Letizia que consiguieron, por torpeza de alguien, un fotón periodístico, pero poco conveniente, de primer nivel junto al Iryo volcado. La foto fue borrada por la Casa Real. Otra más de la era Villarino. Sánchez ha montado un funeral laico (sic) en Huelva el sábado que viene. Los Reyes también irán, como fueron al del covid en el propio Palacio Real.
El funeral laico es, en medios de la oposición, un abrazo del oso de Sánchez a los Reyes y al PP para diluir la foto de las responsabilidades y parapetarse en ellos. Vox ha anunciado que no acudirá y afirma que el mayor homenaje a las víctimas será juzgar a los responsables del accidente.
Las investigaciones de OKDIARIO apuntan a empresas y nombres investigados por la UCO en la trama Koldo y el caso PSOE. Aparecen, de manera directa o indirecta, en las adjudicaciones de las obras y materiales de la renovación del tramo de Adamuz, donde Adif acumulaba decenas de incidencias desde hace años. La última, el 23 de diciembre pasado sin ir más lejos.
El trozo de la vía que se rompió y provocó, preliminarmente, el descarrilamiento del Iryo era de 1989, según medios. Las «reformas por 700 millones del tramo de Adamuz» que Puente se apresuró a cacarear el mismo domingo por la noche se empiezan a volver como un boomerang contra él. Fue la mejor pista para que la prensa libre (que aún queda en el sanchismo) se pusiera a investigar.
Moncloa ha tratado de parapetarse en el luto oficial para pedir que no se «politizase» el accidente. La oposición y los periodistas independientes se han ocupado de recordar que el PSOE y la izquierda son los reyes de la politización de cualquier desgracia con sangre: desde el 11M a la dana de Valencia. «De esto [sic] … no podemos culpar al PP», dijo Óscar Puente en un arranque de sinceridad durante una entrevista. Ese «de esto» le delató. Su subconsciente le traicionó.
La máquina del fango de Moncloa ha lanzado estos días todo tipo de cebos a la prensa para tratar, como siempre, de generar confusión y diluir responsabilidades generando debates y tertulias densas con el fin de que no se sepa qué pasó y quién fue el responsable de estas muertes. Los abuelos de la niña que quedó huérfana en el Alvia (viajaba con su padre y su madre) han llamado «asesino» al Gobierno y quieren que los responsables paguen con la cárcel. El guardia civil que encontró a la pequeña deambulando por la vía en la oscuridad ha contado que la niña le dijo sin más: «Mis padres han muerto».
Los medios y tertulianos oficiales (TVE, La Sexta, eldiario.es, El País, etc…) han buscado la forma de embarrar el terreno con filtraciones gubernamentales interesadas y parciales de conversaciones e informes anteponiendo la verdad y una mínima humanidad a su sectarismo político y sus cuentas corrientes. Polémicas como la de la pieza perdida en un arroyo han durado pocas horas.
La fabrica de bulos monclovita ha ido frcasando día a día hasta en su intento de buscarle las cosquillas al 112 de Ayuso y de Juanma Moreno. Ayer sábado mismo dejaron claro que Adif y Renfe tardaron 15 minutos en avisar al 112, pese a que lo conocían por el maquinista del Iryo y una interventora del Alvia a los dos minutos de producirse.
Los guardias civiles que llegaron a la zona cero tardaron 30 minutos en saber que había otro tren (desintegrado) a menos de un kilómetro. Se enteraron de la existencia del Alvia al ver llegar como zombies por las vías y abriendose paso en la oscuridad a sus pasajeros. «Caballero, ¿de dónde viene usted?», le dijo un guardia civil al primero en alcanzar la zona iluminada del Iryo.
En agosto, los maquinistas de Renfe advirtieron con pelos y señales que esto iba a ocurrir. El domingo por la noche, cualquier usuario de estos AVE socialistas y cubanos de Sánchez y Puente que nos regalan vibraciones sísmicas, ruidos ensordecedores, retrasos infinitos y vídeos de emergencia para evacuar el tren, pensó: «Tarde o temprano tenía que ocurrir».
Ni Sánchez ni Puente hicieron caso a los maquinistas en agosto, no se sabe si desbordados de trabajo por los casos de corrupción o, simplemente, en el caso de los Sánchez, abandonados al verano gratis total en La Mareta de todo el clan, primos y cuñados incluidos.
Los Cercanías se caen a pedazos en toda España. Al día siguiente de Adamuz, otro maquinista muerto en Rodalíes de Cataluña. 6.000 millones de euros han llegado directa o indirectamente de los fondos europeos a Adif y Renfe desde el covid.
La semana trágica de Adamuz termina como empezó para quienes esto lo vieron venir. Con dudas y rabia. Las preguntas que se hacen miles de ciudadanos son absolutamente pertinentes y moralmente obligadas: ¿Pudo evitarse? ¿Dónde está nuestro dinero? ¿Cuántas vidas pudieron salvarse?