El pueblo marinero más bonito de Alicante está entre casas de colores y calas escondidas

Entre Alicante y Benidorm se encuentra Villajoyosa, uno de los municipios marineros más reconocibles de la Costa Blanca. Sus fachadas de colores frente al Mediterráneo, su casco histórico y sus pequeñas calas la han convertido en uno de los pueblos con más personalidad del litoral valenciano.
El origen de las famosas casas de colores
Las fachadas de colores son la imagen más conocida de Villajoyosa. Según la tradición local, los pescadores pintaban sus viviendas con los mismos tonos que utilizaban en sus barcos para reconocerlas desde el mar al regresar de faenar.
Ese carácter marinero sigue muy presente en el municipio y es uno de sus grandes símbolos visuales, especialmente para quienes recorren la costa entre Alicante y Benidorm en busca de pueblos con identidad propia.
Cómo es recorrer el casco antiguo de Villajoyosa
El casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural y conserva calles estrechas que descienden hacia el Mediterráneo.
Uno de los recorridos más conocidos es la Costera de la Mar, que conecta el centro histórico con la playa atravesando el barrio de las casas de colores. En la parte alta destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los edificios históricos más importantes de la localidad.
Más de 2.000 años de historia junto al Mediterráneo
Villajoyosa tiene origen romano y antiguamente era conocida como Allon, un enclave importante dentro de las rutas comerciales del Mediterráneo occidental.
Ese legado todavía puede verse en lugares como el Vilamuseu, con restos fenicios, romanos e islámicos; La Barbera dels Aragonés, una casa señorial del siglo XVI; y el Museo del Chocolate Valor, ligado a una de las tradiciones industriales más conocidas del municipio.
Las playas y calas más tranquilas de Villajoyosa
La costa de Villajoyosa combina playas urbanas con pequeñas calas rodeadas de roca y vegetación mediterránea.
La Playa Centro es la más accesible y cuenta con numerosos servicios. Playa Paraíso ofrece un ambiente más tranquilo, mientras que La Caleta destaca por sus aguas claras ideales para snorkel.
Entre las zonas más naturales aparecen Racó del Conill, rodeada de pinares y acantilados, y la playa de L’Esparrelló, muy apreciada para el buceo.
El momento en el que Villajoyosa cambia por completo
Al atardecer, la luz transforma la fachada marítima de Villajoyosa y los colores de las viviendas se vuelven mucho más intensos.
Esa mezcla de tradición marinera, arquitectura frente al mar y ambiente tranquilo explica por qué Villajoyosa se ha convertido en uno de los pueblos costeros más llamativos del Mediterráneo español.