Fusión bancaria

Mutua busca dinero para reemplazar a Mapfre y quedarse como única aseguradora de CaixaBank-Bankia

CaixaBank solo puede financiar un 40% de la operación para no consolidar la filial de seguros

Mutua necesita que alguien le financie el resto y, con alta probabilidad, ampliar capital con nuevos socios

Mutua busca dinero para reemplazar a Mapfre y quedarse como única aseguradora de CaixaBank-Bankia
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Mutua Madrileña se encuentra ante el mayor desafío de su historia: quedar como socio único de seguros  de la fusión CaixaBank-Bankia (ahora es el de la entidad catalana). Para ello, hacerse cargo de la indemnización que CaixaBank debe pagar a Mapfre, actual socio de Bankia, pero necesita mucho dinero. La entidad solo le puede prestar un 40% del importe, así que necesita otros financiadores y, posiblemente, una ampliación de capital. Otra opción es que se quede con la parte de no-vida y que CaixaBank compre la parte de vida, coste que repercutiría a Bankia.

Fuentes conocedoras de la situación explican que la aseguradora que preside Ignacio Garralda tiene un enorme interés en esta alianza, porque ganaría una cuota de mercado enorme e incrementaría su liderazgo en el área de no-vida en España. Por tanto, va a hacer todos los esfuerzos posibles para pagar esta penalización, que se cifra entre 600 millones (estimación de Barclays) y 800 millones. Es difícil calcularla, porque incluye el valor del 51% de la empresa conjunta Bankia Mapfre Vida, el del acuerdo de distribución exclusiva de otros seguros de Mapfre y otros compromisos adicionales.

En todo caso, se trata de un importe muy elevado para Mutua que le va a ser muy difícil de conseguir. La fórmula más sencilla sería que se lo prestara la propia entidad fusionada CaixaBank-Bankia, pero hay un problema: si un banco asume más del 40% del riesgo en una empresa, directa (acciones) o indirectamente (deuda), el BCE entiende que tiene el control y debe consolidarla en sus cuentas. Y las aseguradoras consumen mucho capital, un bien escaso y muy caro para la banca en la situación actual.

Otros bancos, más capital y cero adquisiciones

Por tanto, CaixaBank-Bankia le prestará solo el 40% del importe y el resto tendrá que pedirlo a otros financiadores (por ejemplo, bancos de inversión). Ahora bien, endeudarse por la totalidad de este importe pondría en riesgo la propia solvencia de Mutua (a pesar de que en la actualidad no tiene deuda a nivel de la matriz), por lo que tendría que conseguir nuevo capital; dado que es una mutualidad, tendría que hacerlo mediante alguna de sus filiales con estructura de sociedad mercantil.

De momento, Mutua ha paralizado cualquier otra operación corporativa para centrarse en esta gran oportunidad, según algunas de las fuentes. Un portavoz de la aseguradora afirma que siguen analizando oportunidades como siempre. En los últimos años, ha estado muy activa en adquisiciones en el área de gestión de activos, como el 50% de Alantra, el 30% de EDM y el 20% de Cygnus.

Mutua puede quedarse sólo con no-vida

Las fuentes consultadas explican que cabe otra posibilidad: que Mutua se quede sólo con el negocio de no-vida, la rama en la que tiene su acuerdo con CaixaBank, lo que reduciría notablemente el costo para ella (así como sus ingresos futuros)… pero incrementaría en la misma medida el gasto para CaixaBank, que tendría que hacerse cargo de la indemnización de la parte de vida para, posteriormente, buscar otro socio.

Asimismo, esta opción tendría que reflejarse en la valoración de Bankia para la fusión, es decir, se traduciría en una ecuación de canje más favorable a la entidad que preside Jordi Gual. 

Por tanto, las condiciones de la mayor fusión bancaria en España desde la que creó el BBVA dependen de si Mutua consigue o no reunir el dinero para indemnizar a Mapfre. Algo que explica que continúen las negociaciones y que todavía no se hayan convocado los consejos de CaixaBank y Bankia que deben dar luz verde a la operación.

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