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Un grupo de activistas ecologistas asaltan la sede de Amazon en Barcelona en protesta por el Black Friday

El grupo de activismo ecologista Climacció se manifiesta en la sede de Amazon en Barcelona para protestar por el Black Friday y por el efecto climático y sobre los derechos de los trabajadores que aseguran que tiene.

Activistas de Climacció protestan contra Amazon en Barcelona
Activistas de Climacció protestan contra Amazon en Barcelona
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Un grupo de ecologistas activistas llamado Climacció ha realizado una acción de protesta durante este jueves en la sede de Amazon en la calle Tánger de Barcelona. El motivo de esta acción ha sido criticar a la multinacional de Estados Unidos y rechazar la campaña del Black Friday que aseguran tiene un gran impacto en el medioambiente pero también genera problemas laborales.

Los ecologistas han señalado que es necesario denunciar «la continua precarización de las condiciones de trabajo de la plantilla» de Amazon y han dejado a las puertas de la multinacional en Barcelona una pila de cajas en las que se puede leer «os devolvemos vuestro pedido».

El asalto propiamente dicho se ha producido cuando algunos activistas han conseguido entrar al ‘hall’ de las oficinas de Amazon mientras otros se han quedado en el exterior poniendo sus manos en el cristal de la fachada.

Destrucción medioambiental

La destrucción medioambiental y la precarización laboral son las claves de Amazon, ha asegurado el grupo ecologista, que ha dicho que «que la empresa multimillonaria obtiene su riqueza a base de la destrucción medioambiental y la precarización laboral de sus trabajadores», además de los perjuicios que causa al «pequeño comercio local y de proximidad, abocándolo al umbral de la pobreza».

El grupo que ha actuado contra Amazon está adherido al movimiento Fridays for Future, liderado por la activista sueca Gretha Thunberg

Este grupo está adherido al movimiento Fridays for Future, que fundó en su momento la activista ecologista sueca Gretha Thunberg, también a Extinction Rebellion, Acción Ecofeminista, Ecologistas en Acción y Teachers for Future, otro grupo de movimientos del mismo cariz que se constituyeron el pasado mes de septiembre.

Genera CO2

El motivo de las críticas, tal y como aseguraban los activistas, es que la política de envíos de punto a punto de Amazon con carácter individual provoca «una gran cantidad de emisiones de CO2» porque además tiene una alta rotación.

También denuncian que Amazon provoca la compra compulsiva de productos y que todo ello sumado a los muchos envíos que se generan provoca que los camiones de reparto dejen una gran huella ecológica, ya que tampoco son normalmente eficientes energéticamente.

Los activistas ecologistas acusan a Amazon de ser responsable de generar un aumento de residuos y también un derroche de recursos como la acumulación de cartón

Igualmente, acusan a la multinacional de ser «responsable del aumento de residuos» y denuncian que «campañas como el Black Friday, incentivan el derroche de recursos, y la acumulación de residuos electrónicos. Además, el envío requiere de embalaje con cajas y plásticos, lo que también aumenta la generación de residuos».

«Mientras muchas familias han tenido problemas para llegar a fin de mes durante los meses de confinamiento, Jeff Bezos, propietario de Amazon, aumentó un 30% su riqueza, consolidándose como el hombre más rico del planeta», han reprochado los activistas.

Problemas con Amazon Flex

Amazon está acumulando problemas en términos laborales, que sin embargo no impiden a la empresa seguir creciendo con fuerza y obtener cada vez más cuota de mercado en España gracias a sus precios.

Este pasado mes de octubre Amazon se enfrentó a un problema grave al dar de alta la Inspección de Trabajo «de oficio» a 4.000 empleados de Amazon Flex en Madrid y en Barcelona pilló por sorpresa a muchos, entre ellos a la compañía, que aseguraba no estar al tanto de una decisión así y que apelaría. Desde el sindicato UGT se defendió en su día que el organismo inspector ha actuado con la multinacional estadounidense al igual que lo ha hecho en anteriores ocasiones con otras empresas de reparto a domicilio que funcionan con autónomos -los conocidos como ‘riders-‘ y que el caso está poco menos que cerrado. Sin embargo, Amazon no lo acepta: «Estamos en completo desacuerdo con la resolución y presentaremos una apelación».

Ahora, según las fuentes sindicales que consultó en su momento este periódico, esta decisión de la Inspección de Trabajo supone el pistoletazo de salida a un proceloso camino judicial en el que Amazon, si no acepta pagar con carácter retroactivo las cotizaciones sociales de los trabajadores por cuenta propia que la Inspección de Trabajo considera falsos autónomos, tendrá que vérselas en vía laboral y contencioso-administrativa con la Inspección de Trabajo y con la propia Seguridad Social.

Al menos, esto es lo que considera UGT, el sindicato que ha realizado una de las denuncias por los ‘riders’ de Amazon Flex -servicio de paquetería de Amazon a través de autónomos que ponían su propio vehículo- y que tiene una sintonía especial con el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz. 

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