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El Gobierno de Rajoy sí que consiguió salvar la planta de Nissan en Barcelona en 2013

José Manuel Soria fue el ministro de Industria que en el año 2013 sí que consiguió dar aire a la fábrica de Zona Franca, ya por entonces con muchos problemas, con la adjudicación del modelo e-NV200.

El Gobierno de Rajoy sí que consiguió salvar la planta de Nissan en Barcelona en 2013
El ex ministro de Industria con el PP José Manuel Soria interviene en la fábrica de Nissan en Barcelona
  • Joan Guirado y Mario Moratalla

El cierre de la fábrica de Nissan en Barcelona hecho oficial este jueves supone el trago más amargo para una planta que no es la primera vez que estaba en el alambre, pero que hasta ahora siempre había conseguido salvarse. La última ocasión en que Nissan se salvó sobre la bocina fue en 2013, con un Gobierno del Partido Popular en España y con Artur Mas en la Generalitat de Cataluña, cuando a la planta se le dio aire para varios años más, un aire que parece haberse acabado ahora.

Corría el año 2013 y Mariano Rajoy era el presidente del Gobierno, con José Manuel Soria como ministro de Industria. La situación general de la Unión Europea era caótica, sumergida en la crisis de deuda de los Estados del sur. El político canario lideró en ese entorno las conversaciones con la empresa japonesa para traer la nueva furgoneta eléctrica eNV-200 a la fábrica de la Zona Franca.

Las intensas negociaciones en enero del 2013 por los entonces presidentes Mariano Rajoy y Artur Mas; el ministro José Manuel Soria y el consejero Felip Puig; ex diputadas como Imma Riera o el ex secretario general de la UGT en Cataluña, José María Álvarez, consiguieron aumentar la producción, aunque era una ‘patada hacia adelante’ que no solventaba el horizonte de la planta para siempre.

Distintos gestores

Tampoco el director general de la planta era el mismo que ahora. Si entonces lideraba la fábrica Frank Torres -que ha sido designado por Nissan ahora para su desmantelamiento- en la actualidad ha sido un directivo llamado Genís Alonso, fuertemente criticado en el sector por su inacción, el que tenía en sus manos la gestión de la planta, y según múltiples fuentes ha colaborado en la clausura de la misma.

Hoy Rajoy, Mas, Soria, Puig, Riera y Álvarez ya no están en sus cargos. La mayoría han abandonado la primera línea política y otros siguen sirviendo al país aunque desde otras responsabilidades. Su impresión no puede ser peor sobre cómo ha sido la gestión al tratar de retener a una compañía que representa más del 1,5% del PIB catalán.

Imma Riera, que desde la comisión de Industria del Congreso trabajó de forma intensa para dar viabilidad a la compañía, es hoy la directora general de la Cámara de Comercio de España. Su buena relación con el ex presidente de Nissan en España, Luca de Meo, fue clave en las negociaciones. Hoy, con resignación, considera “tremenda” la decisión de la marca japonesa. Riera recuerda que este adiós “supone un coste muy importante para la industria y la economía catalana” y señala que “esperemos que no tenga más efectos”. La ex diputada de CiU cree que “no se ha luchado lo suficiente” para retener los puestos de trabajo. Desde su opinión se debería “haber defendido de forma más firme y con compromiso para un sector muy importante para Cataluña”.

Cuando eche el cierre, en diciembre, Nissan dejará en la calle a más de 3.000 empleados directos y unos 20.000 indirectos.

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