¿A quién demando ahora por las pérdidas del apagón?

La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), organismo regulador del sector eléctrico teóricamente independiente, ha dejado tiradas a las miles de personas y empresas que sufrieron pérdidas el 28 de abril por culpa del apagón y que pretenden interponer demandas para recuperarlas. No hará el informe que se suponía definitivo para depurar las responsabilidades por lo ocurrido ese fatídico día y, así, deja a los afectados sin el principal argumento legal para esas demandas.
La cosa ya olía mal desde el principio. Como adelantó OKDIARIO, el organismo que preside Cani Fernández había aplazado sine die dicho informe y pretendía repartir las culpas entre Red Eléctrica (la verdadera culpable y responsable del apagón, como todo el mundo sabe) y las compañías energéticas para que no hubiera un único responsable.

Pero es que ahora, directamente, no va a hacer el informe. Y chimpún. Viva la transparencia y la asunción de responsabilidades que deberían regir en un país democrático ante un suceso tan grave.
Esto deja a los afectados sin la principal prueba que iba a sustentar sus demandas. Y también sin un objetivo claro contra el que ir judicialmente. Tampoco es que el informe fuera a dárselo, puesto que iba a repartir la responsabilidad.
Repsol a la carga
Repsol es uno de los principales afectados y su consejero delegado, Josu Jon Imaz, anunció el viernes que va a presentar una demanda por 125 millones por los daños sufridos por sus instalaciones ese día. Moeve (Cepsa) hará lo propio por 50 millones. A su favor tienen un precedente de un corte de luz de 12 minutos en 2022 que afectó a la filial de Repsol Petronor y por el que el Tribunal Supremo le concedió una indemnización de 18 millones.

Ahora bien, Imaz dijo que “estamos a la espera de este informe de la CNMC para tener más claridad sobre los posibles responsables de estos eventos». Pues puede esperar sentado en vista de la actitud de Fernández. Lo único a lo que podrán agarrarse los perjudicados es a las sanciones que, estas sí, va a imponer el organismo por los fallos detectados ese día en la red. Pero, como en el informe suprimido, éstas también repartirán las culpas, como ha adelantado este periódico.
Así que Repsol y los otros miles de perjudicados (incluyendo particulares) no sabrán contra quién dirigirse. Pero todo apunta a que lo harán contra Red Eléctrica puesto que es el gestor de la red que se cayó. Así lo dio a entender Imaz al decir que presentará su demanda antes de que se cumpla un año del apagón, que es el plazo legal para reclamaciones extracontractuales; los consumidores, incluyendo los industriales, no tienen un contrato directamente con Red Eléctrica, sino con su empresa suministradora (comercializadora). Para demandar a ésta el plazo se extiende hasta 5 años.
Un año de plazo
Los que quieran reclamar por los daños sufridos deberían también hacerlo antes de que venza ese plazo y dejar de esperar a un informe de la CNMC que no va a llegar nunca. Unas reclamaciones que van a ser muy importantes porque, aunque no lleguen al nivel de Repsol, hay muchas empresas electrointensivas y miles de pymes -pensemos en bares, supermercados, carnicerías, fruterías, etc. que tuvieron que tirar todo el género- que sufrieron duras pérdidas por el corte de luz. Y no olvidemos que hubo también muertos, como en la DANA o en el accidente de Adamuz.

Y serán los tribunales los que diriman si paga la fiesta Red Eléctrica, las comercializadoras o ambas. Que no lo van a tener fácil a la vista de este reparto de responsabilidades que también se refleja en el informe del Gobierno (y que no señala culpables, por cierto).
La CNMC, salpicada
¿Por qué ha dejado titados la CNMC a los afectados cuando su obligación debería ser protegerlos? Pues porque el propio organismo saldría salpicado por no haber revisado esos procedimientos operativos desde hace décadas pese al aumento de la demanda y de la producción renovable, y pese a la saturación de la red.

Esas instrucciones ya estaban obsoletas en la etapa anterior a Beatriz Corredor en Red Eléctrica, de ahí que el ex director de operación de esta compañía, Miguel Duvisón, aplicara entonces lo que después del apagón se ha denominado «método reforzado» y que él llamaba «salir de casa con cinturón y tirantes».
Red Eléctrica se defiende diciendo que ella cumplió los procedimientos que estaban vigentes y que, si no eran los adecuados, no es culpa suya. Y la CNMC no se va a echar la culpa a sí misma, que esto es España.
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