Coyuntura económica

Calviño ‘infló’ en 240.000 personas el número de empleos creados durante este verano

Nadia Calviño
La ministra de Asuntos Económicos y vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño.

El Gobierno lleva varios días insistiendo en que hay cifras con las que se puede ser optimista al hablar de la situación económica. El propio presidente Pedro Sánchez habló en una entrevista este martes de un «rebote» económico. Sin embargo, hoy se ha conocido una estadística que evidencia que su vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, infló este lunes las cifras de los empleos creados en verano en 240.000 personas para mostrar una realidad mucho más halagüeña del mercado de trabajo español.

La ministra Calviño afirmó que entre julio y agosto se sumaron 330.000 afiliados en el régimen de la Seguridad Social y 19.000 autónomos nuevos. En total, un repunte del empleo de 349.000 personas. El problema es que, cuando se han conocido las cifras oficiales del Ministerio de Inclusión que dirige José Luis Escrivá, el resultado real es que entre el 30 de junio y el 31 de agosto la afiliación apenas ha crecido en 107.036 personas en este periodo.

Es decir, que las cifras de Calviño estaban infladas en cerca de 240.000 personas porque no tenían en cuenta la fuerte destrucción de puestos de trabajo que se iba a registrar en los últimos dos días del mes de agosto -con una virulencia mayor que la de 2019-. Estos dos días son importantes porque, según los empresarios, es un preludio de la fuerte crisis económica que pronostican los expertos de cara al otoño.

El ‘dudoso’ uso de las cifras

Pero no es el único uso ‘dudoso’ de las cifras de empleo para mostrar una realidad del país muy distinta. Calviño también afirmó que desde el mes de abril los datos de afiliación muestran un incremento de 440.000 trabajadores por cuenta ajena y de cerca de 60.000 en el caso de los autónomos, lo que hace que la cifra total de trabajadores por cuenta propia esté en línea con la registrada antes del estado de alarma.

La realidad es que si se comparan los datos con el día 12 de marzo, dos días antes de que se declarara el estado de alarma, España ha perdido 744.765 afiliados a la Seguridad Social. Con las cifras de Calviño se podría decir que España está en recuperación pero con los datos reales habría que hablar de una grave crisis económica cuyas consecuencias no han hecho más que comenzar.

Una advertencia es la que hace el colectivo de autónomos. Poniendo los datos de la Federación ATA sobre la mesa, el incremento del número de trabajadores por cuenta propia del que habla el Gobierno es también un espejismo ya que hay 280.000 autónomos que no han reabierto o reactivado la actividad desde el confinamiento en marzo, pero siguen cotizando, por lo que no figuran como parados ni desocupados. Según Lorenzo Amor, son los que irán dándose de baja en los próximos meses.

A esto hay que sumar que desde el comienzo de la crisis no se tiene en cuenta a los más de 800.000 trabajadores que siguen inmersos en un ERTE y cobrando una prestación pública, parados en realidad pero no figuran en las estadísticas. Contando con los ERTE, los parados que no buscan empleo activamente o con limitaciones en la búsqueda o los autónomos que perciben una ayuda pública y prácticamente no tienen actividad, España ya tiene un número de desempleados más cercano en la realidad a los cinco millones de personas que a los 3,8 millones que revelan las cifras del Ministerio de Trabajo.

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