El culé se interesó por los plazos del regreso del público

Piqué aprovechó la reunión con el Gobierno para ‘trabajar’ en su Copa Davis

piqué
Piqué, durante la presentación de su Copa Davis. (AFP)

Gerard Piqué acudió a la reunión con el Gobierno con dos objetivos claros: llevarse bien con el Ejecutivo de cara a próximos negocios y saber cómo va a ser el regreso de público a los recintos deportivos. El central culé se interesó por estos puntos en una reunión en la que estuvieron presentes Irene Lozano, Fernando Simón y Salvador Illa.

Mientras que sus compañeros futbolistas Carvajal, Koke e Illarramendi preguntaban por cuestiones menos técnicas, los políticos presentes quedaron un tanto sorprendidos por el interés de Piqué en saber cuestiones de mayor calado. El representante culé, evidentemente, no sólo tenía interés en estar en la reunión para saber qué iba a ser del fútbol, sino también para trabajar en la Copa Davis que está programada para noviembre en la Caja Mágica de Madrid.

Tras una primera edición exitosa en la que España salió como campeona, la capital se disponía a recibir una nueva cita hasta que la pandemia del coronavirus ha puesto todo en jaque. A Piqué y el grupo Kosmos no les sale nada rentable que no se pueda llenar el recinto de la Caja Mágica y de ahí su insistencia en saber cómo iba a producirse el regreso del público a los estadios.

La Copa Davis fue un éxito de público el año pasado, pero su celebración esta temporada se encuentra en el alero. A Piqué no le salen los números con el estadio vacío –algo que suspendería el evento definitivamente– y difícilmente le pueden cuadrar con un 30 o 50% del aforo. «No tiene sentido sin público», aseveró.

Tal y como explicó Javier Tebas, el objetivo es que para septiembre los estadios de fútbol acojan el 30% del aforo subiéndose al 50 a partir de noviembre. Piqué, tal y como señala esta pretensión, podría tener autorización gubernamental para tener la mitad de la Caja Mágica llena.

En esa situación, el grupo Kosmos tendría que medir al céntimo para que le compensase la cita viéndose obligados a renegociar con el Ayuntamiento de Madrid un canon anual de 4,5 millones de euros. Tanto una parte como la otra querrán mejorar sus condiciones, aunque Piqué puede tener todas las de perder si no permiten que se abarrote de público.

La extinción de la pandemia y un posible rebrote serán los que den las oportunas respuesta al futbolista azulgrana. Mientras tanto, él ha aprovechado para mejorar sus relaciones con los que mandan –a diferencia de Sergio Ramos que no quiso blanquear al Gobierno– y asegurarse de que sus negocios lejos del fútbol van viento en popa.

Lo último en Deportes

Últimas noticias