LAS PALMAS - BARCELONA: JORNADA 26 DE LIGA

Luis Suárez se disfrazó de corderito para no ver la amarilla y poder jugar contra el Atlético

Luis Suárez
Luis Suárez lamenta una acción en un partido del Barcelona de la pasada temporada. (EFE)

El Barcelona no jugó con su delantero centro en el estadio de Gran Canaria. Luis Suárez dejó de lado su intensidad en todos los ámbitos y se vistió de cordero para que Mateu Lahoz no tuviera ni que amenazarle con una cartulina amarilla, que le haría cumplir ciclo y perderse el vital choque de Liga frente al Atlético de Madrid, segundo clasificado a cinco puntos del Barcelona. Lucho cumplió su objetivo, pero por el camino, ayudó a que su equipo se dejara dos puntos en las Islas.

Varias caídas en el área que en otra ocasión habrían sido protestadas de manera airada por Suárez, pero que no gozaron del más mínimo aspaviento. Tampoco vimos patadas a destiempo, ni coces en los enfrentamientos con los centrales, que debieron alucinar ante la versión de Luis Suárez que tenían enfrente, con varias marchas menos de lo previsto y haciendo gala de un autocontrol inusitado hasta la fecha.

El no jugar a la máxima intensidad y templar los nervios perjudicó al charrúa en lo meramente futbolístico. La actuación de Suárez distó mucho de lo deseado por los aficionados del Barcelona, que vieron como su nueve estaba condicionado por no ver la tarjeta amarilla, que le apartaría de jugar en el Camp Nou contra el Atlético de Madrid, donde el equipo culé puede hacerse con medio título de Liga.

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