Europa no es España: el Barcelona salió desquiciado del Camp Nou sin la red arbitral de Liga
El Barcelona terminó el partido desquiciado a todos los niveles
Piensan que fueron gravemente perjudicados por la acción de Pubill
El Atlético de Madrid planta su bandera en el Camp Nou ante el Barcelona

El Barcelona terminó el partido de Champions en el Camp Nou contra el Atlético de Madrid totalmente desquiciado por el arbitraje del rumano Kovacs. Entienden desde el club blaugrana que salieron gravemente perjudicados por las decisiones del colegiado y del VAR. La realidad es que la entidad culé vivió lo que es un arbitraje europeo sin la red arbitral del CTA en Liga a la que están acostumbrados durante las últimas décadas.
Dos arbitrajes y dos actitudes del Barcelona. La de Mateo Busquets y Melero López en el Metropolitano el pasado sábado en Liga y la de Kovacs en el Camp Nou en la Champions League. Dos equipos, el Barça y el Atlético de Madrid.
En el primer arbitraje, Gerard Martín se fue sin una roja clara que el CTA reconoció días después que así era. El Atlético puso el grito en el cielo y el Barcelona defendió que el colegiado había acertado, a pesar de que la norma dice otra cosa.
En el segundo arbitraje, el de Champions, Kovacs se equivoca no expulsando a Cubarsí tras ser el último hombre en una falta a Giuliano y el VAR le llama para que corrija su decisión. Y en la acción entre Musso y Pubill impera el sentido común, interpretando que la pelota no estaba en juego cuando el central rojiblanco la toca con la mano. Y es que durante todo el partido, el Atlético de Madrid había sacado de portería de esta manera.
El Barcelona no acepta la realidad en Europa
La realidad es que el Barcelona no se da cuenta año tras año de que Europa no es España. Y que los arbitrajes de Champions no son los vergonzosos arbitrajes que cada fin de semana se ven en la Liga española. La red del CTA que durante 17 años tejió la entidad blaugrana pagando a Enríquez Negreira no existe en Europa y por ello, cuando no salen las cosas a pedir de boca, la pataleta es tan grande. Hansi Flick estaba fuera de sí con esta protesta.
El enfado sin razón del Barcelona es morrocotudo tras perder 0-2 en casa una eliminatoria de Champions en la que tenían puestas muchas esperanzas. Fue un palo duro para el equipo culé con la vuelta por disputarse la semana que viene en el Metropolitano. Y un palo porque vio que en Europa no hay red arbitral como sí la hay en España.
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