Barcelona 4 - 0 Deportivo: jornada 16 de Liga

El Deportivo hace el pasillo al Barcelona y Messi se lleva un ‘palo’ (4-0)

Barcelona
Messi y Luis Suárez durante un partido | Alineación oficial del Barcelona (AFP)
Pedro Antolinos

El Barcelona llegará al Clásico con 11 puntos (con un partido más) de diferencia con respecto al Real Madrid. Los culés hicieron los deberes en un plácido partido frente al Deportivo gracias a dos dobletes de Luis Suárez y Paulinho. Todo ello a pesar de que no fue el día de Messi, que mandó tres tiros al palo y falló un penalti. Con estos tres puntos, los de Valverde pueden dar un golpe a la Liga el próximo sábado.

Y es que con el aroma a Clásico pululando en el ambiente, el partido contra el Deportivo pasó a un segundo plano. En la previa se habló más famoso pasillo que de un duelo donde el Barcelona tenía la oportunidad de dejar al Real Madrid a 11 puntos en la tabla (eso sí, con un partido más). Hasta Ernesto Valverde le quitó hierro al partido reservando a un Sergio Busquets que estaba a un tarjeta de la suspensión. Pero sí estaba Messi, que ofreció su Bota de Oro al público antes de comenzar a jugar, que es lo que mejor se le da.

Tres minutos después de ofrecer el trofeo al máximo goleador, el argentino falló un gol cantado, algo que no suele ser habitual. El ’10’ se encontró con un balón suelto dentro del área pero su habitual pase a la red se le marchó alto de forma incomprensible. Los genios también fallan.  Dos minutos después se inventaría un pase de otro planeta en una jugada que acabó con gol anulado de Luis Suárez por fuera de juego de Alcácer  (se marchó lesionado a los veinte minutos). Todo esto en cinco minutos. Se intuía drama para el Deportivo.

Al cuarto de hora, el argentino volvió a ser protagonista pero Rubén paró de forma fácil. Esta jugada delató que Iniesta estaba loco por la música. Y eso siempre es una buena noticia para el Barcelona. Los de Valverde dominaban pero el Deportivo soñaba con el milagro. Todo pintaba a color azulgrana pero los gallegos tenían las cosas muy claras: defender duro y rezar fuerte. 

Eso, y a confiar en Rubén. El ex del Barcelona evitó con una buena parada el primer gol de Leo Messi y después sacó una buena mano en un remate de Aleix Vidal. El Barcelona aceleraba y el portero los frenaba todo. Hasta que llegó la sociedad compuesta por Luis Suárez y Messi. El argentino la controló con el pecho dentro del área  y se la regaló al uruguayo para que hiciera el primero. La defensa del Deportivo pidió fuera de juego pero era legal.  Lo más difícil para el Barcelona ya estaba hecho y lo fácil a la media hora de partido era apostar a goleada. Se pagaría a poco.

El delantero del Barcelona volvió a sacar sus dos caras a relucir. Marcó, pero también agredió a Schär tras propinarle un codazo. Cosas de Luis Suárez. Mientras tanto, Messi volvía a estamparse con la madera. El uruguayo se la regaló y el argentino la estrelló en el larguero. Era su duodécima palo en lo que va de temporada y su quinto tiro en el partido. Su gol estaba cerca. Sólo cinco minutos después, el ’10’ volvió a mandar un balón al poste pero el rechace lo recogió Paulinho para hacer el segundo del Barcelona  y sentenciar el duelo.

Pero aún había lugar para la polémica por otro gol fantasma. Luis Suárez remató de rabona dentro del área y Rubén pudo sacarla de dentro. Sin ojo de halcón nunca sabremos si entró pero el uruguayo parecía tenerlo muy claro.

La noche más negra de Messi

Pero el cabreo se le pasó al minuto de la segunda parte. Sergi Roberto puso un centro perfecto desde la derecha y el uruguayo la empujó fácil dentro de la red. 3-0 y parecía que este no iba a ser el último gol. Tras el tanto, el Deportivo tiró de orgullo e intentó el gol de la honra mientras el Barcelona guardaba fuerzas de cara al Clásico.

Si eso, sólo había algún atisbo de ansia de algún jugador que quería engordar sus estadísticas, como Messi. Pasada la hora de partido, la estrella culé se estrelló por tercera vez en el palo después de ejecutar una falta de forma casi magistral. Incluso Mateu Lahoz pitó un claro penalti para que Messi marcara pero parecía que ni por esas. Rubén paró el lanzamiento del jugador del Barcelona. 

La única emoción de lo que quedaba de partido era ver si Messi acabaría marcando. Porque lo estaba intentando de todas las maneras. Él y sus compañeros. Mientras que el argentino no marcaba, Paulinho hacía el cuarto tras recoger otro rechace del palo. Al brasileño sí le sonreía la suerte. Al ’10’ se le agotaba el tiempo, y cuando el marcador reflejaba que quedaban 10, falló otro mano a mano ante Rubén. No era su día.

Y es que lo intentó hasta de gol olímpico. Pero no pudo ser. Messi se fue sin marcar en una noche negra para él en lo personal pero placida para un Barcelona que hizo los deberes pensando en un Clásico que todo el mundo espera. El Real Madrid no se lo pondrá tan fácil como el Deportivo. 

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