El extremo ha tomado una decisión arriesgada

«Ansu Fati se equivoca, es muy probable que termine operándose»

Ver vídeo

Ansu Fati no quiere oír hablar de quirófanos ni en broma. La mala experiencia con su lesión de rodilla pesa tanto que le ha llevado a desatender el consejo de los médicos del FC Barcelona y optar por un tratamiento conservador para curar su lesión en el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo. Su decisión es arriesgada y no genera consenso entre la comunidad médica.

«Yo entiendo al jugador. Gato escaldado del agua huye. Le contaron una película cuando su lesión de menisco, de que en tres meses iba a estar corriendo, y se pegó casi un año de baja. Yo creo que se va a acabar operando porque no va a mejorar. Creo que se equivoca, pero lo entiendo porque en su anterior lesión los médicos lo manejaron mal y lo pagó él», apunta en declaraciones a OKDIARIO el doctor Vicente de la Varga, director del Centro Avanzado de Medicina Deportiva (CAMDE).

Ansu Fati sufrió una primera lesión en el bíceps femoral en noviembre y sufrió una recaída en el partido de Copa del Rey frente al Athletic Club. «Cuando tienes una primera rotura del tendón, tienes un 35% de posibilidades de recaída, pero cuando tienes una segunda rotura, ese porcentaje sube al 60% porque el tendón cada vez es de peor calidad. Le diría que no pierda el tiempo y que se opere porque eso garantizar un futuro y le permite ganar tiempo. Si no, fácilmente puede perder el año. Con la operación acabaría con el problema de una vez por todas», reitera el médico.

Según estas estimaciones, el extremo del Barcelona solo tiene un 40% de opciones de salir airoso con la decisión conservadora que ha tomado tras debatirlo con su familia y equipo médico de confianza. Es decir, es más probable que vuelva a caer lesionado a que se cure por completo de esta dolencia. «Es un tendón puñetero en el que tuvo una rotura parcial y al principio se pensó que era menos. Los médicos del Barça le han aconsejado que se opere porque hay un riesgo alto de que en dos meses estemos igual», añade De la Varga.

Precisamente ese es el plazo que se ha fijado Ansu para volver a los terrenos de juego y poder ayudar a su equipo en la recta final de temporada. Solo en ese momento podrá saber si la decisión que acaba de tomar ha sido acertada o si, por el contrario, tiene que volver a tumbarse en la mesa de operaciones y recurrir al temido bisturí.

Lo último en Deportes

Últimas noticias