Poner una cuchara en la lavadora: para qué sirve y por qué se recomienda
Este utensilio de cocina puede ser muy útil para reducir el mal olor y humedad en la ropa
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Que la lavadora empiece a fallar supone uno de los mayores quebraderos de cabeza para los españoles en cuanto a tareas domésticas se refiere. Aunque la creencia generalizada de que lavar la ropa se limita a meterla en el tambor, echar detergente y seleccionar el ciclo deseado, no se puede negar que el resultado también depende del mantenimiento que se le dé. Una simple cuchara puede ser de gran utilidad en este proceso.
Con el paso del tiempo y los lavados, este electrodoméstico deja de funcionar como al principio. Es aquí cuando la ropa, que debería salir limpia y desprendiendo buen olor, termina apareciendo con un olor a humedad o con manchas. Esto se debe a una falta de mantenimiento que puede evitarse colocando una cuchara en el interior de la lavadora.
La mayor parte de las veces que aparece el olor a humedad o manchas en la vestimenta se debe a la acumulación de restos de cal o suciedad en el interior, según los expertos. Para esquivar este problema, la mayoría de la población opta por limpiar el tambor. No obstante, muchos olvidan limpiar otra zona donde se amontonan partículas: la goma que recubre la puerta.
Cómo funciona el truco de la cuchara
Al terminar los ciclos de lavado, el agua, mezclada con los productos de limpieza y sarro, se acumula en la goma. Y si cerramos la puerta nada más acaba el ciclo, esta humedad se queda en el interior, lo que provoca este hedor, favoreciendo el recorte de la vida útil de la lavadora.
Para eludir este contratiempo, los especialistas aconsejan poner una cuchara, preferiblemente de plástico o de madera, en la goma de la puerta para favorecer la circulación del aire y que la junta se seque correctamente. Del mismo modo, beneficiará la ventilación del tambor, evitando que se produzca condensación y aparezcan bacterias y moho.
Con este método, la humedad desaparece de la lavadora, evitando los malos olores y que el electrodoméstico permanezca limpio durante más tiempo. De todas formas, mantener una limpieza exhaustiva sigue siendo primordial para impedir que el sarro y la suciedad se acumulen.
Como limpiar la lavadora
Para limpiar la lavadora, lo más adecuado es aplicar una mezcla de agua y vinagre blanco, o vinagre de limpieza, posterior a cada lavado. Esta combinación se puede utilizar tanto en el tambor como para la junta, siempre con un paño húmedo y dejando que se seque completamente antes de cerrar la puerta.
Cuando se trate de una limpieza en profundidad porque ya existen varias acumulaciones en distintas zonas, lo correcto sería usar un cepillo de cerdas suaves, humedecido con una solución de agua caliente y vinagre. Otra alternativa es poner un ciclo corto con el tambor vacío, echando agua y vinagre con media taza de bicarbonato.
Atención con el filtro
Por último, otro elemento al que conviene echar un ojo es el filtro. Este se debe sacar y limpiar al menos dos veces al año, ya que se suelen quedar partículas, pelusas o monedas dentro. Para limpiarlo, se debe desenchufar la lavadora, proteger el suelo y vaciar el agua. Después, se desenrosca el filtro en sentido contrario a las agujas del reloj, reteniendo la suciedad almacenada. Lo óptimo en este caso es utilizar un cepillo de dientes antiguo o productos de limpieza especializados. Si la cantidad de cal es abundante, lo más eficaz es dejarlo en remojo en la mezcla de agua caliente y vinagre hasta que surta efecto.