Ni el baño ni el salón: el lugar donde debes colocar un vaso de agua para limpiar las malas energías de tu casa, según el Feng Shui

Vivimos en la era de la inmediatez y de la hiperconectividad, en la que el ritmo acelerado y el estrés forman parte de la rutina. En este contexto, el bienestar mental se ha convertido en prioridad para muchas personas, que buscan alternativas para convertir su hogar en un refugio de calma y armonía. Aquí entra en juego en Feng Shui, una filosofía ancestral basada en el equilibrio energético, que propone una serie de prácticas para eliminar bloqueos y favorecer el flujo de energía, como colocar un vaso de agua en lugares estratégicos del hogar para influir positivamente en la salud y la prosperidad.
Para el Feng Shui el agua representa el movimiento del «chi», la energía vital. Asimismo, se asocia con la limpieza, la renovación y la capacidad de absorber cargas negativas del ambiente. Ahora bien, no se trata únicamente de dejar un vaso de agua en cualquier rincón. La intención y la ubicación son clave dentro de esta filosofía.
¿Dónde colocar el vaso de agua según el Feng Shui?
Uno de los lugares más recomendados es la puerta principal, ya que para el Feng Shui, la entrada representa la «boca del chi», es decir, por donde entran las energías externas al hogar. Colocar un vaso con agua cerca de la puerta (sobre una pequeña mesa o mueble bajo) actuaría como filtro simbólico, absorbiendo vibraciones negativas que puedan venir del exterior.
Si existe un ambiente donde se percibe una atmósfera pesada, el Feng Shui sugiere colocar el vaso de agua en una esquina de la habitación, ya que, según esta práctica, las esquinas pueden acumular energía estancada. Es fundamental que el vaso se sitúe lejos del centro de la habitación y sobre un mueble bajo para equilibrar el flujo energético sin interferir en la circulación principal del espacio.
El dormitorio es uno de los espacios más sensibles dentro del hogar porque cualquier desequilibrio puede afectar la calidad del sueño. El Feng Shui recomienda colocar el vaso debajo de la cama para que el agua absorba las tensiones acumuladas durante el día. Para que realmente cumpla su función, es esencial que la habitación esté ordenada y libre de objetos innecesarios.
Uno de los aspectos más llamativos de esta práctica es la observación del estado del agua. Según el Feng Shui, si se ve turbia, con burbujas o con cambios visibles en su aspecto, podría interpretarse como una señal de que ha absorbido energías negativas del entorno. En este caso, lo mejor es tirar el agua inmediatamente y limpiar el vaso antes de volver a llenarlo. Asimismo, independientemente de su aspecto, el agua se debe renovar todos los días, ya que mantenerla estancada por mucho tiempo va en contra del principio de fluidez que representa.
Ritual paso a paso
Utiliza un vaso de cristal transparente, sin dibujos ni colores; la transparencia representa claridad y permite observar cualquier cambio en el agua. Evita recipientes de plástico o metal, ya que el cristal se asocia con pureza y neutralidad energética.
Llena el vaso con agua potable hasta tres cuartas partes de su capacidad. Algunas corrientes del Feng Shui sugieren añadir una pizca de sal marina como refuerzo simbólico, aunque no es imprescindible. Mientras lo llenas, hazlo con calma y sin prisas.
A continuación, elige la ubicación correcta, la cual dependerá de la intención; por ejemplo, en la entrada para actuar como filtro de energías externas. A la hora de colocar el vaso de agua, pronuncia la intención: «Coloco este vaso con agua con la intención de limpiar y armonizar este hogar. Que absorba cualquier energía negativa que pueda estar presente y transforme la tensión en serenidad. Que disuelva las preocupaciones y abra espacio a la calma, la claridad y el bienestar. Que mi casa sea un lugar protegido, equilibrado y lleno de luz. Que todo lo que no aporte paz se diluya y desaparezca. Agradezco la oportunidad de renovar la energía de este espacio y de habitarlo con mayor consciencia, respeto y tranquilidad».
Se trata de un acto simbólico que invita a cuidar el hogar y a fomentar un ambiente más equilibrado.
Recuerda que el vaso de agua no sustituye la limpieza ni el orden del hogar. «Para conseguir el orden en una casa y convertirla en un verdadero hogar, lo más importante es comenzar por liberar la energía atascada que pueda residir en ella. Este tipo de energía está en todo lo que no vemos a nuestro alrededor y que ya forma parte de nuestra vida cotidiana: plantas en mal estado, paredes estropeadas o grifos que gotean», cuenta la coach Isabel Sánchez, de Crecer Feng Shui. a AD.
Finalmente, las plantas son una herramienta poderosa del Feng Shui para crear armonía, limpiar el aire y aportar energía positiva. Algunas ideales para el hogar son el jade, el bambú, el romero, el helecho, la palmera enana, la hiedra, la planta del dinero y la lavanda.