Feng Shui

El truco de la hoja en la cartera para atraer la riqueza y el dinero: lo dice el Feng Shui

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Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Durante siglos, distintas culturas han buscado símbolos, rituales y pequeños gestos cotidianos para atraer la prosperidad. Desde amuletos hasta colores específicos, pasando por rituales de inicio de año o cambios en la disposición del hogar, la idea de influir en la abundancia ha estado siempre muy presente. En este contexto, ha ganado protagonismo una práctica tan sencilla como poderosa según el Feng Shui: llevar una hoja de laurel en la cartera.

Aunque para muchos pueda sonar a superstición, el Feng Shui sostiene que los objetos que nos rodean influyen directamente en el flujo de energía, conocido como «chi». Según esta filosofía, la cartera es un «hogar simbólico del dinero», razón por la cual todo lo que guardamos en ella y cómo la cuidamos influye directamente en nuestra relación con el dinero.

El laurel: un símbolo ancestral de éxito y prosperidad

Desde la Antigua Grecia, el laurel ha sido un símbolo de victoria, poder y reconocimiento. En el Feng Shui, su energía está vinculada a la claridad mental, la toma de decisiones acertadas y la apertura de caminos, aspectos fundamentales para mejorar la situación económica.

Según esta filosofía ancestral, la cartera es un reflejo directo de cómo tratamos al dinero. Una cartera desordenada, rota o llena de papeles innecesarios simboliza bloqueos económicos. Los expertos en esta disciplina recomiendan que la cartera esté  limpia, ordenada y en buen estado. Los billetes hay que colocarlos estirados, preferentemente ordenados por valor, y no es aconsejable acumular recibos viejos o tarjetas que ya no se utilizan.

El ritual de la hoja de laurel es simple, pero su poder está en la intención. Consiste en colocar una hoja de laurel seca dentro de la cartera, preferiblemente en el compartimento donde se guardan los billetes. Para el Feng Shui, este gesto actúa como un «recordatorio energético» de la intención de atraer dinero, estabilidad y oportunidades. Ahora bien, no se trata de introducir la hoja sin más; es esencial seguir algunos pasos para potenciar su efecto:

  • Elegir una hoja de laurel natural, preferiblemente seca y en buen estado, sin roturas ni manchas.
  • Limpiar la cartera, retirando papeles viejos, monedas innecesarias y cualquier objeto que no tenga relación con el dinero.
  • Colocar la hoja con intención, visualizando estabilidad económica, ingresos constantes y tranquilidad financiera.
  • Evitar doblarla en exceso: lo ideal es que quede lo más estirada posible.
  • Renovarla periódicamente, especialmente cuando se rompe o cada cierto tiempo, para mantener la energía activa.

Muchos expertos coinciden en que llevar una hoja de laurel en la cartera puede funcionar como un «ancla mental» que refuerza hábitos más responsables con el dinero. Al recordar constantemente el objetivo de prosperidad, las personas tienden a controlar gastos, planificar mejor y valorar más los recursos.

Asimismo, el Feng Shui advierte que ciertos hábitos pueden contrarrestar el efecto del laurel en la cartera. Entre los más habituales se encuentran:

  • Llevar la cartera rota o muy desgastada.
  • Guardar billetes arrugados o desordenados.
  • Acumular papeles sin valor económico.
  • Mezclar dinero con objetos que simbolizan deudas o conflictos.
  • Olvidarse por completo del ritual y perder la intención inicial.

Otros elementos que potencian la abundancia

Según el Feng Shui, algunos objetos cotidianos pueden funcionar como amuletos si se eligen con intención y se colocan de forma consciente.

Uno de los más conocidos es el bambú de la suerte. Esta planta simboliza crecimiento, equilibrio y prosperidad. Su resistencia y facilidad de cuidado lo convierten en un aliado ideal para atraer abundancia y vitalidad.

El elefante con la trompa hacia arriba es otro amuleto muy valorado. En culturas orientales representa fuerza, sabiduría y protección. Tenerlo en casa se considera un signo de estabilidad y prosperidad, además de estar vinculado a la fertilidad y la abundancia.

Los palitos de incienso cumplen una función energética clave: limpiar el ambiente de cargas negativas. Al quemarlos, se favorece un clima de calma y armonía que, según estas creencias, hace al hogar más receptivo a la buena suerte.

El atrapasueños destaca como protector del descanso y del equilibrio emocional. Su función tradicional es filtrar las malas energías y los pensamientos negativos, favoreciendo un ambiente más ligero y positivo.

El árbol de la vida simboliza estabilidad, crecimiento y conexión. Sus raíces representan firmeza y sus ramas la expansión sin miedo. Es un amuleto muy apreciado porque transmite equilibrio y renovación constante, algo esencial para que la energía fluya sin bloqueos.

La lengua de suegra es una planta asociada a la protección del hogar. Su forma vertical, según el Feng Shui, ayuda a cortar la negatividad y a mantener un entorno más ordenado y tranquilo.

Por último, el maneki neko, o gato de la suerte, es un clásico de la cultura japonesa. Su gesto de “invitar a entrar” simboliza la llegada de oportunidades, prosperidad y buena fortuna.

Elegir estos siete elementos no sólo aporta significado energético, sino también personalidad y calidez al hogar.

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