Ni bandada ni manada: la forma correcta de llamar a un grupo de pavos que muy pocos conocen
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Bien es sabido por todos que el nombre para designar a un conjunto de cerdos es piara o, en el caso de las ovejas, rebaño. Hay muchísimos nombres colectivos de animales, pero no todos son tan conocidos. ¿Cómo se llama a un grupo de pavos? Podemos pensar que es «bandada», entendiendo como tal un «grupo numeroso de aves u otros animales alados que vuelan juntos», según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (RAE).
Existen seis subespecies de pavo salvaje, todas nativas de América del Norte, las cuales pueden correr a velocidades de hasta 40 kilómetros por hora y volar a 90 kilómetros por hora en estado silvestre. Un dato curioso sobre estos animales es que únicamente los machos adultos gorgotean, y el gorgoteo de cada ejemplar es único; mientras, las hembras pueden chasquear o coquear, pero nunca gorgotear.
¿Cuál es la forma correcta de llamar a un grupo de pavos?
A diferencia de otras aves, a las que se suele designar «bandada», los pavos tienen un sustantivo colectivo propio. El término más aceptado para referirse a un grupo de pavos salvajes es rafter, una palabra de origen inglés que se utiliza para describir a estos animales cuando se desplazan o se alimentan juntos, aunque sólo se suele utilizar en la literatura zoológica. En el uso coloquial, especialmente en el ámbito rural, lo más común es utilizar expresiones como «cuadrilla» o «pandilla», sobre todo para hacer alusión a grupos formados por varios machos adultos. Ahora bien, si consultamos la RAE, la forma correcta de nombrar a un grupo de pavos es «manada»: «Conjunto de ciertos animales de una misma especie que andan reunidos. Manada de pavos, de lobos».
Datos curiosos
Los pavos son originarios de América del Norte, donde fueron domesticados por civilizaciones precolombinas hace más de un milenio. Tras la llegada de los europeos al continente, fueron llevados a Europa, donde rápidamente se convirtieron en animales de granja muy populares.
Una de las curiosidades más interesantes de estos animales es su capacidad para cambiar el color del cuello y la cabeza. Estas zonas carecen de plumas y pueden pasar de tonos rosados a azulados en cuestión de segundos. Este cambio suele estar relacionado con su estado emocional y se debe a la circulación sanguínea.
Asimismo, los pavos tienen una visión muy desarrollada. Sus ojos se encuentran a los lados de la cabeza, lo que les permite tener un campo visual cercano a los 270 grados. Esto les permite detectar posibles depredadores con facilidad. A esto hay que sumar que pueden percibir colores con suma precisión, incluso algunos tonos que los humanos apenas distinguimos.
Finalmente, existe la creencia generalizada de que los pavos no pueden volar, pero lo cierto es que en estado silvestre sí pueden hacerlo, aunque en distancias cortas. Es más, suelen dormir en las ramas altas de los árboles para mantenerse a salvo de los depredadores durante la noche.
Animales y plantas
Según las normas de la RAE, se escriben con mayúscula inicial los nombres propios que designan animales o plantas concretos. Ejemplos de ello son Chita, Dolly, Moby Dick, Bucéfalo o Pluto. Estos nombres funcionan como cualquier otro nombre propio y, por tanto, no es necesario marcarlos de forma especial por el hecho de que se refieran a animales. Es decir, no deben escribirse ni en cursiva ni entre comillas.
En cambio, con los nombres científicos que se utilizan en la nomenclatura internacional para identificar especies y subespecies de animales y plantas, las reglas diferentes. En estas denominaciones latinas se escribe con mayúscula inicial el primer componente, que corresponde al género, mientras que el segundo, que identifica la especie, o el tercero, si se trata de una subespecie, se escriben con minúscula. Además, estos nombres se escriben en cursiva. Por ejemplo: Pinus pinaster, nombre científico del pino resinero, o Felis silvestris catus, denominación científica del gato doméstico.
Por otro lado, los nombres en español que designan especies de animales y plantas se escriben con minúscula inicial porque son nombres comunes: el águila real, el oso pardo, la encina o la palma de coco. Lo mismo ocurre con las razas de animales, que también se escriben en minúscula, como cerdo ibérico, gato siamés o pastor alemán. Sólo se mantiene la mayúscula cuando aparece un topónimo dentro del nombre, como en tigre de Bengala o perro de Terranova.
Nombres de colectivos de animales
- Bandada – Aves
- Brote – Ostras
- Camada – Crías de animales
- Cardumen – Peces
- Caterva – Animales salvajes
- Colonia – Pingüinos o focas
- Congregación – Cocodrilos
- Corro – Gallinas
- Cuadrilla – Toros
- Enjambre – Abejas
- Escuela – Delfines o peces
- Flota – Peces
- Ganado – Reses
- Hato – Ganado vacuno
- Horda – Animales salvajes
- Jauría – Perros o lobos
- Manada – Lobos o mamíferos grandes
- Muchedumbre – Insectos
- Nube – Insectos voladores
- Panal – Abejas
- Parvada – Aves
- Piara – Cerdos
- Plaga – Insectos
- Pollada – Pollos
- Rebaño – Ovejas
- Remuda – Caballos
- Risco – Cabras montesas
- Tropa – Caballos o animales de granja
- Yeguada – Yeguas
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