Especies invasoras

Llevas años viéndolo en jardines, pero este arbusto es una especie invasora en España que amenaza el medio ambiente

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Ailanto.
  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

A menudo, lo que vemos todos los días termina pasando desapercibido. Lo tenemos tan presente en nuestro día a día que nunca nos detenemos a pensar si está bien o mal. Y esto es justamente lo que pasa con muchas especies invasoras que han llegado a España: se instalan, se expanden, y en lugar de mejorar el entorno, lo alteran. Cambian los ecosistemas, desplazando a las especies autóctonas que realmente necesitamos.

Hay animales que ya forman parte de la ciudad y especies que vemos a menudo en nuestros jardines, pero lo cierto es que nunca debieron estar allí. Ese es el caso del ailanto, un árbol que, en su momento, parecía una curiosidad ornamental y que hoy se ha convertido en un verdadero problema ecológico.

El arbusto que comenzó como adorno y se transformó en una especie invasora

El ailanto proviene de China, donde crece de forma natural en sus bosques y áreas urbanas. Fue traído a Europa a finales del siglo XVIII como planta ornamental, gracias a su rápido crecimiento y resistencia.

En España, empezó a asentarse en el siglo XIX, especialmente en zonas urbanas y terrenos abandonados, donde rápidamente encontró un ambiente perfecto para expandirse.

Aunque a simple vista podría parecer una planta más, lo cierto es que este árbol es una máquina de reproducirse. Produce miles de semillas al año, y esas semillas tienen la capacidad de volar por todo el entorno, buscando nuevos terrenos donde asentarse.

Además, las raíces del ailanto también se propagan a través de brotes que brotan del suelo, lo que le permite clonarse de manera rápida y eficiente. En resumen, este árbol no necesita mucho espacio para apoderarse de él.

Lo peor es que, al liberarse al medio ambiente, el ailanto también comienza a alterar la vida de otras plantas. Este árbol libera sustancias químicas en el suelo que dificultan el crecimiento de otras plantas. Asimismo, al igual que un hotel para insectos invasores, el ailanto es un refugio perfecto para especies como la mosca linterna con manchas, que no hace más que expandir el daño a otros cultivos y especies.

¿Qué se puede hacer para eliminar este arbusto invasor?

El problema con el ailanto es que no se va fácilmente. Aunque se talan árboles y se utilizan herbicidas, el árbol sigue regresando con más fuerza. Tiene esa capacidad de regenerarse casi mágicamente, lo que hace que cualquier intento por erradicarlo sea, por ahora, una batalla perdida.

No obstante, hay algo que ha despertado la esperanza: un hongo, llamado Verticillium nonalfalfae. Este hongo ataca al árbol directamente, bloqueando su sistema vascular y, con el tiempo, privándolo de agua y nutrientes, lo que lleva a su muerte.

Aún está en fase de prueba, pues hay que asegurarse de que este hongo no cause más problemas. No es cuestión de simplemente aplicar cualquier solución biológica; hay que evitar que este control traiga consigo otros desequilibrios en el ecosistema.

La presencia de este arbusto está afectando la biodiversidad local. En muchas áreas, las especies autóctonas ya no pueden competir contra el ailanto. Y si bien eliminarlo no será una tarea sencilla, esta será sólo una parte del proceso.

Una vez eliminado el ailanto, lo importante será restaurar los ecosistemas que ha invadido. Volver a plantar especies autóctonas es esencial para que el espacio se recupere y las especies locales puedan prosperar.

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