Nadie lo vio venir, pero la ciencia lo confirma: Perú transforma basura en energía para purificar agua
Perú tiene una naturaleza increíble y nos ha acostumbrado a hacer descubrimientos de nuevos animales increíbles. Lo que ha sorprendido a la comunidad científica son sus proyectos para purificar agua.
Por ejemplo, han desarrollado en la Universidad de Lima un estudio titulado Obtención de combustible mediante economía circular y pirólisis catalítica rápida a partir de residuos plásticos urbanos. ¿Pero qué tiene de especial?
Demuestra que los desechos pueden transformarse en energía yen en soluciones para purificar agua. De hecho, demuestra cómo materiales considerados inútiles pueden convertirse en recursos estratégicos mediante tecnología aplicada y procesos de economía circular.
Investigación de Perú demuestra cómo convertir la basura en combustible
Uno de los principales avances recogidos en las investigaciones consiste en la transformación de residuos plásticos urbanos en combustible. El proceso se basa en la pirólisis catalítica rápida.
Se trata de una técnica que permite descomponer plásticos no reciclables mediante altas temperaturas y sin presencia de oxígeno. El resultado son productos energéticos que pueden utilizarse como alternativa a los combustibles convencionales.
Además, han analizado cómo este tipo de residuos, que normalmente terminan en vertederos o incineradoras, pueden reincorporarse al sistema productivo con un enfoque circular.
De hecho, han puesto el foco en los residuos plásticos urbanos, uno de los desechos más abundantes y problemáticos en las grandes ciudades.
La aplicación de este método no solo reduce el volumen de basura, sino que también ofrece una vía para aprovechar energéticamente materiales que hasta ahora no tenían salida dentro de los sistemas tradicionales de reciclaje.
El método para limpiar el agua a partir del uso de desechos
Otra de las líneas de trabajo destacadas se orienta a la descontaminación del agua utilizando residuos como materia prima. A partir de desechos agrícolas y orgánicos, los investigadores han desarrollado materiales con capacidad para retener contaminantes presentes en el agua.
Estos materiales actúan como adsorbentes y permiten eliminar sustancias nocivas, incluidos metales pesados, de fuentes hídricas contaminadas.
El enfoque se basa en reutilizar dichos residuos de bajo valor económico para crear soluciones tecnológicas aplicables al tratamiento de agua. Y esto es especialmente útil en países como Perú.
Los investigadores han insistido en que este tipo de tecnologías es muy práctica en contextos donde el acceso a sistemas avanzados de potabilización es limitado, por lo que ofrece alternativas sostenibles y de menor coste ambiental.
La conclusión de los científicos de Perú: la economía circular es el futuro
El denominador común de estos trabajos es la aplicación de la economía circular a problemas ambientales reales. En lugar de desechar materiales, las investigaciones apuestan por cerrar el ciclo de uso de los recursos.
Por ejemplo, la pirólisis activa demuestra que los plásticos urbanos pueden convertirse en combustible, mientras que los desarrollos orientados a la limpieza del agua evidencian el potencial de los residuos agrícolas y orgánicos.
Ambos enfoques comparten una base científica común y un objetivo claro: reducir el impacto ambiental y aprovechar mejor los recursos disponibles. Aunque a algunos les suene extraño, Perú se ha destacado como un ejemplo de ciencia aplicada al servicio de la sostenibilidad.