Historia

Científicos españoles ponen el grito en el cielo: desmontan el mito de los mamuts y dinosaurios que todos creíamos

Mamuts y dinosaurios
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Una investigación coordinada por el geólogo Javier Ruiz de la UCM y el arqueólogo Juan Manuel Jiménez-Arenas de la Universidad de Granada ha evaluado los registros de velocidad de algunos de los animales terrestres más grandes que han existido, como los mamuts o los dinosaurios. El mamut lanudo fue un gran mamífero prehistórico que vivió durante la última Edad de Hielo hasta su extinción hace unos 4.000 años en Eurasia y Norteamérica. Los científicos realizaron el análisis comparativo utilizando datos empíricos obtenidos de los elefantes actuales, que no superan los 25 kilómetros por hora.

Con base en los resultados, llegaron a la conclusión de que los mamíferos extintos, al contrario de lo que se creía, no eran especialmente rápidos.  Según detalla la UCM en nota de prensa, «la velocidad de marcha de los animales depende de múltiples factores, entre ellos su tipo de locomoción y su masa corporal. Los animales plantígrados y graviportales son más lentos que los digitígrados o ungulígrados. Además, a partir de los 100 kilogramos de peso, la velocidad máxima disminuye progresivamente conforme aumenta el tamaño corporal. Un ejemplo claro son los elefantes actuales, los animales terrestres más pesados, que no superan los 25 km/h».

Los mamuts y los dinosaurios eran más lentos de lo que se creía

El trabajo, realizado en colaboración con investigadores de la Universidad de Queensland (Australia) y la Universidad de Helsinki (Finlandia), aporta una nueva perspectiva sobre la capacidad de movimiento de los mamuts y los dinosaurios. El Argentinosaurus huinculensis, considerado uno de los mayores animales terrestres conocidos, habría tenido una velocidad limitada: con sus cerca de 75 toneladas, se estima que no superaba los 10 kilómetros por hora. En Europa, el Turiasaurus riodevensis (descubierto en Teruel y con un peso aproximado de 42 toneladas) tampoco habría sido mucho más rápido, ya que difícilmente alcanzaría los 11,8 kilómetros por hora.

El estudio también analizó la movilidad de mamuts encontrados en la cuenca de Orce, en Granada. En el caso del Mammuthus meridionalis, que convivió con los primeros humanos en Eurasia occidental, su velocidad máxima rondaría los 18 kilómetros por hora. Incluso el ejemplar conocido como el «Titán del Pleistoceno» de Fuente Nueva 3, con unas 14 toneladas, no habría superado ese límite.

«En paleontología, donde no es posible observar directamente el movimiento de especies extintas, la estimación de la velocidad depende de modelos matemáticos. Hasta ahora, estos modelos agrupaban animales con anatomías y modos de locomoción muy distintos, lo que generaba importantes sobreestimaciones. De hecho, las ecuaciones tradicionales llegaban a exagerar la velocidad real de los elefantes actuales hasta en un 70%, un margen de error incompatible con la reconstrucción rigurosa del comportamiento ecológico de especies extintas.

Para corregir este sesgo, el equipo investigador desarrolló nuevos cálculos basados exclusivamente en datos empíricos de elefantes vivos, considerados el mejor análogo de los grandes vertebrados del pasado. Aplicando estos modelos, los resultados muestran que el mamut lanudo (Mammuthus primigenius), con unas seis toneladas de peso, habría sido el proboscídeo extinto más veloz, alcanzando algo más de 20 km/h. En contraste, el enorme Mammut borsoni, que llegó a pesar hasta 16 toneladas, apenas habría superado los 15 km/h», explica la UCM.

Modelos matemáticos

La velocidad de marcha en los animales depende de varios factores, como el tipo de locomoción y su masa corporal. En este sentido, los animales plantígrados y graviportales (con patas más rectas y adaptadas a soportar gran peso) suelen ser más lentos que los digitígrados o ungulígrados. Además, a partir de unos 100 kilogramos, la velocidad máxima tiende a disminuir a medida que aumenta el tamaño del animal.

En paleontología, como no es posible observar directamente a las especies extintas, los científicos recurren a modelos matemáticos para estimar cómo se movían. Sin embargo, hasta ahora estos modelos agrupaban animales con anatomías muy distintas, lo que provocaba cálculos poco precisos. Según la UCM, algunas de estas ecuaciones podían exagerar hasta en un 70% la velocidad real de los elefantes actuales, lo que dificulta entender con exactitud el comportamiento de especies ya desaparecidas. Para mejorar estas estimaciones, los investigadores han desarrollado nuevos modelos basados únicamente en datos reales de elefantes vivos, considerados el mejor referente actual.

Los investigadores señalan que calcular la velocidad máxima de los animales fósiles de gran tamaño es un desafío complejo. «Aunque los animales grandes cuentan con extremidades que permiten zancadas más largas y, en teoría, mayor velocidad, su masa corporal impone limitaciones sobre huesos, articulaciones, fuerza disponible y fisiología. Por eso, los animales más rápidos no son necesariamente los más grandes», señalan.

«Empleamos la relación conocida entre masa corporal y velocidad máxima potencial para calcular los límites superiores de velocidad de proboscídeos y saurópodos fósiles», añaden. «Primero evaluamos la fiabilidad de dos modelos distintos basados en datos de velocidad máxima de mamíferos. Luego analizamos la masa y la velocidad de proboscídeos actuales, comprobando que consistentemente se mueven por debajo de los valores mínimos que predicen los modelos», concluyen.

Lo último en Ciencia

Últimas noticias