La regularización es un coladero que pone en peligro la seguridad nacional
El hecho insólito de que para este Gobierno no sean vinculantes los informes policiales alertando del riesgo que pueden representar para la seguridad nacional algunos inmigrantes ilegales que se han acogido a la regularización ha generado una indisimulada alarma entre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Cómo será la cosa que este lunes se reunió la Ponencia para el análisis en el marco de la política de Seguridad Nacional del proceso de regularización extraordinaria de personas extranjeras iniciado por el Gobierno.
En esta comparecencia en el Congreso de los Diputados, sin cámaras, los máximos responsables de los sindicatos policiales dejaron claro que los «individuos con multirreincidencia u órdenes de detención internacional podrán acceder a la regularización», y dos, que «se validará la residencia de sujetos cuya trayectoria delictiva en origen es inalcanzable para la Administración en el margen temporal establecido». Dicho de otro modo: que el coladero que supone la regularización masiva de inmigrantes es una bomba de relojería social de imprevisibles consecuencias.
OKDIARIO viene informando del supino disparate que supone que personas con antecedentes policiales puedan alcanzar su propósito de regularizar su situación en España y de lo absurdo que es que, ante la inexistencia de antecedentes penales en muchos países de origen, baste la palabra del inmigrante asegurando que no tiene un historial delictivo. Es, en definitiva, un gigantesco coladero por el que entrarán, resulta obvio, una gran mayoría de personas honradas dispuestas a trabajar, pero también por el que entrarán delincuentes que aprovecharán el diámetro del agujero de la norma para asentarse en España y convertir a nuestro país en su centro de operaciones.
La barbaridad no es que la regularización sea masiva, sino que sea indiscriminada y no establezca filtros. Es de lo que se queja la Policía y es lo que resulta preocupante. Que el Gobierno haya desdeñado los riesgos para la seguridad nacional que supone el que no haya nadie controlando en la puerta.